Un parche para recuperar el deseo sexual femenino.

Los expertos españoles advierten de que el deseo sexual depende también de aspectos cognitivos o afectivos, y no sólo de los niveles hormonales.



Más relaciones sexuales, más placer y más orgasmos. Las mujeres menopáusicas que experimenten disminución del deseo sexual y quieran recuperarlo podrían encontrar la solución en un parche de testosterona que supondría en ellas lo que la Viagra en los hombres. Sin embargo, algunos expertos mantienen que la libido depende de un cúmulo de factores no todos ellos biológicos.

Investigadores de la Escuela Médica Robert Wood Johnson (Nueva Jersey) han probado los efectos de este parche, que responde al nombre de Intrinsa, en 549 mujeres con menopausia natural que se quejaban de haber sufrido una disminución de la libido.

Durante seis meses las participantes, con una edad media de 54 años, llevaron el apósito hormonal o un placebo. En ese tiempo, todas recopilaron datos sobre sus relaciones sexuales y rellenaron cuestionarios sobre sus sentimientos.

Las féminas a las que se le asignó el parche de testosterona, patrocinado por Procter & Gamble, mejoraron claramente en comparación con las otras participantes, según indica el trabajo. En dos meses, sus actividades sexuales se multiplicaron por cuatro mientras que las mujeres que recibieron placebo sólo tuvieron una relación más de las que solían mantener hasta ese momento.

A parte del incremento de la actividad, las féminas que probaron el nuevo dispositivo afirmaron haber sentido más episodios de excitación y de placer, fueron capaces de llegar al orgasmo en un mayor número de ocasiones, experimentaron más excitación y demostraron tener una mejor imagen de sí mismas.

El exceso de vello facial o la irritación de la zona en la que se pegó el parche son los efectos secundarios principales de la terapia. Tres de las cuatro mujeres de cada grupo padecieron alguna de estas consecuencias.

No obstante, Robin Kroll, la ginecóloga que ha presentado los resultados del estudio, ha señalado, en declaraciones recogidas por AP, que "ninguna de estas pacientes quiso dejar de tomar testosterona".

Un estudio anterior

En mayo de este mismo año, durante la reunión anual del Colegio Americano de Obstetricia, se presentaron los datos de un ensayo clínico en fase III en el que se probó este mismo parche sobre 562 mujeres, con una edad media de 49 años, a las que se les habían extirpado los ovarios hacía unos ocho años. Como consecuencia de esta intervención, las pacientes sufrieron un importante descenso en la producción de testosterona, un factor posiblemente relacionado con la falta de deseo sexual que sentían.

Los resultados obtenidos por este trabajo mostraron que a las 24 semanas un 74% de las mujeres que probaron el parche hormonal mantuvo más relaciones sexuales satisfactorias y la libido se vio incrementada en un 56% de ellas. Unos resultados que, según apunta Fernando Martín, director del Malavé de Ginecología (IMAG-Clínica de la Mujer), "no fueron claros del todo".

Desde que se presentaron los datos de este primer estudio las compañías han pedido a la FDA (la agencia estadounidense del medicamento) que dé su aprobación a la terapia, según AP.

El deseo es algo más complejo

Parece claro que los parches aumentan los niveles de testosterona de las mujeres que los llevan, pudiendo incrementar la libido. Sin embargo, los expertos consultados por 'elmundosalud.com' coinciden en que el deseo sexual es un aspecto mucho más complejo que no sólo depende de los niveles hormonales.

Francisco Cabello Santamaría, director del Instituto andaluz de Sexología y Psicología, explica que el deseo está relacionado con varios factores.

"Depende de aspectos cognitivos -lo que uno piensa del deseo-, afectivos -el humor con el que uno se encuentra- y neurobiológicos -hormonas y neurotransmisores-, además de inductores del deseo, tanto externos -una imagen que nos guste- como internos -una fantasía erótica-“.

En este sentido, Fernando Martín Malavé aclara que "un porcentaje muy bajo de las mujeres menopáusicas experimenta disminución del deseo sexual [...] Si el tratamiento hormonal se administra rápidamente, en los primeros años, no tiene por qué aparecer".

En caso de que éste se dé podría deberse a múltiples causas. "Puede haber problemas psicológicos, familiares, de pareja... Además, a los dos o tres años, si la sintomatología de la menopausia no recibe tratamiento puede aparecer sequedad vaginal que desemboque en dolor durante las relaciones, lo que puede provocar que las mujeres abandonen la actividad", recalca el doctor Martín Malavé.

Este ginecólogo, miembro de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), mantiene que no es partidario del parche porque existen otros tratamientos. Si la mujer sufriese una falta de deseo sexual con causa hormonal, ésta se puede tratar con la terapia hormonal general. Si ésta no funcionara también se puede sustituir por "un medicamento -trivolona- con efecto estrogénico, progestogénico y ligeramente androgénico".

Y añade que "si han pasado cinco o seis años", ha desaparecido la sintomatología propia de la menopausia y tiene falta de deseo sexual entonces se podría tratar mediante estrogenoterapia en la vagina".

MARÍA SAINZ
Los expertos españoles advierten de que el deseo sexual depende también de aspectos cognitivos o afectivos, y no sólo de los niveles hormonales.



Más relaciones sexuales, más placer y más orgasmos. Las mujeres menopáusicas que experimenten disminución del deseo sexual y quieran recuperarlo podrían encontrar la solución en un parche de testosterona que supondría en ellas lo que la Viagra en los hombres. Sin embargo, algunos expertos mantienen que la libido depende de un cúmulo de factores no todos ellos biológicos.

Investigadores de la Escuela Médica Robert Wood Johnson (Nueva Jersey) han probado los efectos de este parche, que responde al nombre de Intrinsa, en 549 mujeres con menopausia natural que se quejaban de haber sufrido una disminución de la libido.

Durante seis meses las participantes, con una edad media de 54 años, llevaron el apósito hormonal o un placebo. En ese tiempo, todas recopilaron datos sobre sus relaciones sexuales y rellenaron cuestionarios sobre sus sentimientos.

Las féminas a las que se le asignó el parche de testosterona, patrocinado por Procter & Gamble, mejoraron claramente en comparación con las otras participantes, según indica el trabajo. En dos meses, sus actividades sexuales se multiplicaron por cuatro mientras que las mujeres que recibieron placebo sólo tuvieron una relación más de las que solían mantener hasta ese momento.

A parte del incremento de la actividad, las féminas que probaron el nuevo dispositivo afirmaron haber sentido más episodios de excitación y de placer, fueron capaces de llegar al orgasmo en un mayor número de ocasiones, experimentaron más excitación y demostraron tener una mejor imagen de sí mismas.

El exceso de vello facial o la irritación de la zona en la que se pegó el parche son los efectos secundarios principales de la terapia. Tres de las cuatro mujeres de cada grupo padecieron alguna de estas consecuencias.

No obstante, Robin Kroll, la ginecóloga que ha presentado los resultados del estudio, ha señalado, en declaraciones recogidas por AP, que "ninguna de estas pacientes quiso dejar de tomar testosterona".

Un estudio anterior

En mayo de este mismo año, durante la reunión anual del Colegio Americano de Obstetricia, se presentaron los datos de un ensayo clínico en fase III en el que se probó este mismo parche sobre 562 mujeres, con una edad media de 49 años, a las que se les habían extirpado los ovarios hacía unos ocho años. Como consecuencia de esta intervención, las pacientes sufrieron un importante descenso en la producción de testosterona, un factor posiblemente relacionado con la falta de deseo sexual que sentían.

Los resultados obtenidos por este trabajo mostraron que a las 24 semanas un 74% de las mujeres que probaron el parche hormonal mantuvo más relaciones sexuales satisfactorias y la libido se vio incrementada en un 56% de ellas. Unos resultados que, según apunta Fernando Martín, director del Malavé de Ginecología (IMAG-Clínica de la Mujer), "no fueron claros del todo".

Desde que se presentaron los datos de este primer estudio las compañías han pedido a la FDA (la agencia estadounidense del medicamento) que dé su aprobación a la terapia, según AP.

El deseo es algo más complejo

Parece claro que los parches aumentan los niveles de testosterona de las mujeres que los llevan, pudiendo incrementar la libido. Sin embargo, los expertos consultados por 'elmundosalud.com' coinciden en que el deseo sexual es un aspecto mucho más complejo que no sólo depende de los niveles hormonales.

Francisco Cabello Santamaría, director del Instituto andaluz de Sexología y Psicología, explica que el deseo está relacionado con varios factores.

"Depende de aspectos cognitivos -lo que uno piensa del deseo-, afectivos -el humor con el que uno se encuentra- y neurobiológicos -hormonas y neurotransmisores-, además de inductores del deseo, tanto externos -una imagen que nos guste- como internos -una fantasía erótica-“.

En este sentido, Fernando Martín Malavé aclara que "un porcentaje muy bajo de las mujeres menopáusicas experimenta disminución del deseo sexual [...] Si el tratamiento hormonal se administra rápidamente, en los primeros años, no tiene por qué aparecer".

En caso de que éste se dé podría deberse a múltiples causas. "Puede haber problemas psicológicos, familiares, de pareja... Además, a los dos o tres años, si la sintomatología de la menopausia no recibe tratamiento puede aparecer sequedad vaginal que desemboque en dolor durante las relaciones, lo que puede provocar que las mujeres abandonen la actividad", recalca el doctor Martín Malavé.

Este ginecólogo, miembro de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), mantiene que no es partidario del parche porque existen otros tratamientos. Si la mujer sufriese una falta de deseo sexual con causa hormonal, ésta se puede tratar con la terapia hormonal general. Si ésta no funcionara también se puede sustituir por "un medicamento -trivolona- con efecto estrogénico, progestogénico y ligeramente androgénico".

Y añade que "si han pasado cinco o seis años", ha desaparecido la sintomatología propia de la menopausia y tiene falta de deseo sexual entonces se podría tratar mediante estrogenoterapia en la vagina".

MARÍA SAINZ

No se relajan con un cigarrillo, sino con un twitt!

Según un estudio realizado por un sitio de internet yanqui, los hombres menores de 35 años prefieren escribir un mensaje en la reconocida red social antes de fumar o realizar alguna otra actividad.


Según un sondeo, el 36 por ciento de los amantes de menos de 35 años de edad suele enviar un mensaje después de la relación.
La pitada al cigarrillo con la mirada perdida es un rito que tiene los días contados.

Por lo menos entre los que tienen menos de 35 años.

Para ellos, después del sexo... un twitt.
A simple vista, parecería un momento poco apropiado para twittear o chequear la cuenta de Facebook.

Así culmina la ceremonia sexual para el 36% de los encuestados que participaron de un estudio realizado por Retrovo.com, un sitio norteamericano dedicado al comercio electrónico, con sede en Silicon Valley.

Esta conducta, según el informe, se duplica entre los hombres y, aunque parezca insólito, la preferencia por determinados dispositivos electrónicos también influye.

Los usuarios de iPhones, por ejemplo, son el triple de propensos a caer en esa costumbre que los adictos a su gadget rival, la BlackBerry.

En cambio, el poder de las redes sociales no llegó tan lejos para los mayores de 35.

Sólo un 8 por ciento de quienes pasaron esa barrera etaria dijo haber tenido esa conducta alguna vez.

"Creo que es sólo una señal de los tiempos actuales. Un nuevo ritual. El legendario cigarrillo fue reemplazado por Internet, y para los jóvenes no es algo extraño ni distorsivo. De hecho, para ellos, su cuenta de Facebook es como su credencial de identidad social. Si no la tienen, no existen", opina el doctor Juan Carlos Kusnetzoff, director del programa de sexología clínica del Hospital de Clínicas de la Ciudad de Buenos Aires ( www.e-sexologia.com ).


¡A no quejarse!

Hasta el momento, el especialista confiesa que la nueva tendencia del tweet postsexo no es motivo de queja entre los pacientes que llegan a su consultorio.

"Lo que sí reclaman muchas veces, y en general no son pacientes jóvenes, es el uso adictivo de Internet antes de la relación sexual, donde la mujer espera al borde de la cama que su pareja apague la computadora, ya sea que esté chequeando mails o mirando un sitio pornográfico para excitarse", dice Kusnetzoff.

Para Adrián Heilen, psiquiatra y sexólogo del Hospital Durand ( www.concienciahumana.org ),

"la escena después del orgasmo debe conservar la misma conexión que durante la relación sexual misma. El cierre debe ser íntimo, debe haber acercamiento tanto con miradas como con el contacto físico. Y si la tecnología irrumpe en ese momento, estamos frente a un rito invasivo y perjudicial".

Heilen insiste en que cuerpo y mente deben continuar conectados, disponibles para el encuentro y el disfrute de esa relación.

"No se puede registrar más de una cosa a la vez, y si al finalizar una relación estoy pensando en mandar un tweet, algo no está bien", señala Heilen.
Según un estudio realizado por un sitio de internet yanqui, los hombres menores de 35 años prefieren escribir un mensaje en la reconocida red social antes de fumar o realizar alguna otra actividad.


Según un sondeo, el 36 por ciento de los amantes de menos de 35 años de edad suele enviar un mensaje después de la relación.
La pitada al cigarrillo con la mirada perdida es un rito que tiene los días contados.

Por lo menos entre los que tienen menos de 35 años.

Para ellos, después del sexo... un twitt.
A simple vista, parecería un momento poco apropiado para twittear o chequear la cuenta de Facebook.

Así culmina la ceremonia sexual para el 36% de los encuestados que participaron de un estudio realizado por Retrovo.com, un sitio norteamericano dedicado al comercio electrónico, con sede en Silicon Valley.

Esta conducta, según el informe, se duplica entre los hombres y, aunque parezca insólito, la preferencia por determinados dispositivos electrónicos también influye.

Los usuarios de iPhones, por ejemplo, son el triple de propensos a caer en esa costumbre que los adictos a su gadget rival, la BlackBerry.

En cambio, el poder de las redes sociales no llegó tan lejos para los mayores de 35.

Sólo un 8 por ciento de quienes pasaron esa barrera etaria dijo haber tenido esa conducta alguna vez.

"Creo que es sólo una señal de los tiempos actuales. Un nuevo ritual. El legendario cigarrillo fue reemplazado por Internet, y para los jóvenes no es algo extraño ni distorsivo. De hecho, para ellos, su cuenta de Facebook es como su credencial de identidad social. Si no la tienen, no existen", opina el doctor Juan Carlos Kusnetzoff, director del programa de sexología clínica del Hospital de Clínicas de la Ciudad de Buenos Aires ( www.e-sexologia.com ).


¡A no quejarse!

Hasta el momento, el especialista confiesa que la nueva tendencia del tweet postsexo no es motivo de queja entre los pacientes que llegan a su consultorio.

"Lo que sí reclaman muchas veces, y en general no son pacientes jóvenes, es el uso adictivo de Internet antes de la relación sexual, donde la mujer espera al borde de la cama que su pareja apague la computadora, ya sea que esté chequeando mails o mirando un sitio pornográfico para excitarse", dice Kusnetzoff.

Para Adrián Heilen, psiquiatra y sexólogo del Hospital Durand ( www.concienciahumana.org ),

"la escena después del orgasmo debe conservar la misma conexión que durante la relación sexual misma. El cierre debe ser íntimo, debe haber acercamiento tanto con miradas como con el contacto físico. Y si la tecnología irrumpe en ese momento, estamos frente a un rito invasivo y perjudicial".

Heilen insiste en que cuerpo y mente deben continuar conectados, disponibles para el encuentro y el disfrute de esa relación.

"No se puede registrar más de una cosa a la vez, y si al finalizar una relación estoy pensando en mandar un tweet, algo no está bien", señala Heilen.

¿Para qué sirve el ombligo?


Una vez que hemos nacido y el ombligo ha cicatrizado éste no sirve para nada, así de sencillo.
Pero como los humanos tenemos que darle una utilidad o explicación a todo, finalmente, se le han dado algunas utilidades.
Algunos médicos lo utilizan como punto de referencia en algunas exploraciones, como la laparoscopia .
Pero voy a intentar explicar que encierra todo ese apasionante mundo que hay alrededor del ombligo.

El ombligo nos indica de dónde venimos.
Es el lugar por el cual nos era introducido el alimento a través del cordón umbilical en el momento de nuestra gestación, nuestra fuente de vida.

Es nuestro nexo de conexión con nuestra madre.
Después de nacer ese “cordón umbilical” es cortado y de nada nos sirve esa cicatriz circular que nos queda de por vida.
Pero como seres curiosos, una vez adultos buscamos un significado, una utilidad, un simbolismo a esta concavidad que todos los seres humanos poseemos.

Llega a tal nuestra curiosidad que circulan por ahí decenas, quizás centenares de e-mails, powerpoints o escritos en el que se pregunta si los “primeros seres humanos creados” (Adán y Eva) tenían ombligo.

Cuantas veces no habremos escuchado que el ombligo es el recipiente dónde se guarda o almacena la “pelusilla” .

También hay que resaltar el poder erótico del ombligo, lejos de ser una simple cicatriz, está considerado como el “fetiche erótico” por excelencia.

El ombligo es nombrado en la Biblia.

En “El cantar de los cantares” (Capitulo 7 Versículo 7:2) el Rey Salomón lo define como:

(…)Tu ombligo es un ánfora redonda donde no falta vino(…)

En “Las mil y una noches” también lo mencionan en varios de sus cuentos. Concretamente en la 184ª noche nos encontramos con la hermosa Budur, que quitándose la camisa se acercó al joven Kamaralzamán y le dijo:

(…)¡He aquí mi ombligo, que gusta, de la caricia delicada; ven a disfrutar de él!(…)

Pero en “Las mil y una noches” también se le adjudica al ombligo la cualidad de “recipiente que contiene poderosos aromas afrodisíacos”.

Para muchos, el ombligo, recuerda al órgano genital femenino.
Pero no solo es un símbolo erótico, sino que su simbología va mucho más allá:

En la antigua Grecia Ónfale (u Onfalia ) fue una diosa dedicada al ombligo.
(Etimología de Ónfale: mujer con un bello ombligo, y procede del griego onphalós: ombligo.)

Para ellos, los griegos, el ombligo debía de estar en el centro exacto entre el pecho y los genitales y éste (el ombligo) era considerado como el “centro del cuerpo” de la vida, de la existencia, del universo, dándole un gran significado y valor.

El ombligo tiene múltiples significados en las diferentes culturas o religiones.


Para los hinduistas, del ombligo del dios Visnú surgió un loto del que nació Brahma, creador del universo.

Según la leyenda turca, después de que Alá diese vida al primer ser humano, el diablo se puso tan furioso que escupió sobre la barriga del cuerpo recién creado. Para remediar la agresión diabólica, Alá cortó la piel contaminada, dejando en su lugar un pequeño agujero. Desde entonces el ombligo es fuente de inspiración de mitos, fantasías, tabúes y veneraciones.

En Somalia, la comadrona lo cierra a ambos lados con un pelo de cola de camello y éste se regala al neonato.

Y los maoríes de Nueva Zelanda ponían un tubo fetal en conchas que abandonaban en la corriente de un río, para que su dueño tuviera una larga y feliz vida.

Europa también ha seguido rituales parecidos.
Hasta finales del siglo XIX entre los habitantes de la Región Renania-Palatinado , en Alemania, era costumbre envolver en lencería los restos de cordón umbilical.
Pasados unos años, se cortaban en pedazos, si pertenecían a un varón, y literalmente se trituraban, si provenían de una niña.
Así, el joven se convertía en un gran hombre de negocios y la mujer en una buena costurera.

Pero no en todas las culturas o religiones le han tenido tanto aprecio al esta cicatriz circular.

En 1543 Martín Lutero lo condenó al encierro y la oscuridad.
Desde entonces aquellos que sienten “Omphalophobia” (aversión hacia el ombligo) han denunciado su supuesto carácter maléfico.

En 1922 se promulgó en Hollywood un código de pudor en el cual ninguna actriz podía enseñar el ombligo frente a las cámaras por que era algo “diabólico”.

En España, durante la dictadura franquista estaba prohibido mostrarse en las revistas y cines de éste país.

Afortunadamente hay más defensores del ombligo que detractores de él.

Cada vez que se hace algún “agujero” en el suelo, más grande de lo normal, nos referimos a él como “El ombligo del mundo”.

En nuestros días se impone la moda de colocarse piercings e incluso cada vez es mayor el auge que está tomando entre las adolescentes del Japón el tener el ombligo como Madonna, por lo que se someten una operación llamada “Hesodashi” que les cambia sus ombligos redondos por otros rasgados.

Esta intervención que se realiza en el Hospital Jujin cuesta alrededor de los 1.000 dólares y está causando furor en el país nipón.

Una vez que hemos nacido y el ombligo ha cicatrizado éste no sirve para nada, así de sencillo.
Pero como los humanos tenemos que darle una utilidad o explicación a todo, finalmente, se le han dado algunas utilidades.
Algunos médicos lo utilizan como punto de referencia en algunas exploraciones, como la laparoscopia .
Pero voy a intentar explicar que encierra todo ese apasionante mundo que hay alrededor del ombligo.

El ombligo nos indica de dónde venimos.
Es el lugar por el cual nos era introducido el alimento a través del cordón umbilical en el momento de nuestra gestación, nuestra fuente de vida.

Es nuestro nexo de conexión con nuestra madre.
Después de nacer ese “cordón umbilical” es cortado y de nada nos sirve esa cicatriz circular que nos queda de por vida.
Pero como seres curiosos, una vez adultos buscamos un significado, una utilidad, un simbolismo a esta concavidad que todos los seres humanos poseemos.

Llega a tal nuestra curiosidad que circulan por ahí decenas, quizás centenares de e-mails, powerpoints o escritos en el que se pregunta si los “primeros seres humanos creados” (Adán y Eva) tenían ombligo.

Cuantas veces no habremos escuchado que el ombligo es el recipiente dónde se guarda o almacena la “pelusilla” .

También hay que resaltar el poder erótico del ombligo, lejos de ser una simple cicatriz, está considerado como el “fetiche erótico” por excelencia.

El ombligo es nombrado en la Biblia.

En “El cantar de los cantares” (Capitulo 7 Versículo 7:2) el Rey Salomón lo define como:

(…)Tu ombligo es un ánfora redonda donde no falta vino(…)

En “Las mil y una noches” también lo mencionan en varios de sus cuentos. Concretamente en la 184ª noche nos encontramos con la hermosa Budur, que quitándose la camisa se acercó al joven Kamaralzamán y le dijo:

(…)¡He aquí mi ombligo, que gusta, de la caricia delicada; ven a disfrutar de él!(…)

Pero en “Las mil y una noches” también se le adjudica al ombligo la cualidad de “recipiente que contiene poderosos aromas afrodisíacos”.

Para muchos, el ombligo, recuerda al órgano genital femenino.
Pero no solo es un símbolo erótico, sino que su simbología va mucho más allá:

En la antigua Grecia Ónfale (u Onfalia ) fue una diosa dedicada al ombligo.
(Etimología de Ónfale: mujer con un bello ombligo, y procede del griego onphalós: ombligo.)

Para ellos, los griegos, el ombligo debía de estar en el centro exacto entre el pecho y los genitales y éste (el ombligo) era considerado como el “centro del cuerpo” de la vida, de la existencia, del universo, dándole un gran significado y valor.

El ombligo tiene múltiples significados en las diferentes culturas o religiones.


Para los hinduistas, del ombligo del dios Visnú surgió un loto del que nació Brahma, creador del universo.

Según la leyenda turca, después de que Alá diese vida al primer ser humano, el diablo se puso tan furioso que escupió sobre la barriga del cuerpo recién creado. Para remediar la agresión diabólica, Alá cortó la piel contaminada, dejando en su lugar un pequeño agujero. Desde entonces el ombligo es fuente de inspiración de mitos, fantasías, tabúes y veneraciones.

En Somalia, la comadrona lo cierra a ambos lados con un pelo de cola de camello y éste se regala al neonato.

Y los maoríes de Nueva Zelanda ponían un tubo fetal en conchas que abandonaban en la corriente de un río, para que su dueño tuviera una larga y feliz vida.

Europa también ha seguido rituales parecidos.
Hasta finales del siglo XIX entre los habitantes de la Región Renania-Palatinado , en Alemania, era costumbre envolver en lencería los restos de cordón umbilical.
Pasados unos años, se cortaban en pedazos, si pertenecían a un varón, y literalmente se trituraban, si provenían de una niña.
Así, el joven se convertía en un gran hombre de negocios y la mujer en una buena costurera.

Pero no en todas las culturas o religiones le han tenido tanto aprecio al esta cicatriz circular.

En 1543 Martín Lutero lo condenó al encierro y la oscuridad.
Desde entonces aquellos que sienten “Omphalophobia” (aversión hacia el ombligo) han denunciado su supuesto carácter maléfico.

En 1922 se promulgó en Hollywood un código de pudor en el cual ninguna actriz podía enseñar el ombligo frente a las cámaras por que era algo “diabólico”.

En España, durante la dictadura franquista estaba prohibido mostrarse en las revistas y cines de éste país.

Afortunadamente hay más defensores del ombligo que detractores de él.

Cada vez que se hace algún “agujero” en el suelo, más grande de lo normal, nos referimos a él como “El ombligo del mundo”.

En nuestros días se impone la moda de colocarse piercings e incluso cada vez es mayor el auge que está tomando entre las adolescentes del Japón el tener el ombligo como Madonna, por lo que se someten una operación llamada “Hesodashi” que les cambia sus ombligos redondos por otros rasgados.

Esta intervención que se realiza en el Hospital Jujin cuesta alrededor de los 1.000 dólares y está causando furor en el país nipón.

Las Mujeres Ya Engañan Tanto Como Los Hombres.

De acuerdo con un estudio, las mujeres engañan más que en las décadas pasadas. ¿Son “trampas de venganza”? ¿O es que hoy las mujeres son más conscientes de su sexualidad y placer íntimo?


Las mujeres de hoy engañan más que hace algunas décadas.

Esto afirma un estudio publicado por Journal of Sexual Behaviour (edición oficial de la Academy of Sexual Behavior).

Mientras que en los años ‘80, la brecha entre el porcentaje de hombres y mujeres infieles era enorme (los hombres eran más infieles), este estudio asegura que la brecha hoy casi no existe.

En los últimos 5 a 7 años, el comportamiento sexual de las mujeres ha cambiado y ahora engañan más.

El estudio -realizado por Kristen Mark, investigadora de la Universidad de Indiana en los Estados Unidos- compara los porcentajes entre los tramposos de los años ‘90 y los de hoy: entre los primeros, mientras el 25% de los hombres traicionaron alguna vez, sólo el 15% de las mujeres lo habían hecho. Hoy, la realidad es otra.

Hay varios factores que contribuyen, como el dinero (en general los más ricos son más infieles), la salud de las relaciones (la gente con relaciones complicadas tienen mayor probabilidad de hacer trampa), o el acceso a los sitios de citas online (es sencillo conocer nuevas personas y sentir una nueva pasión en su vida).

En cuanto al estudio, Kristen y sus colegas preguntaron a 506 hombres monógamos y a 416 mujeres monógamas sobre la calidad de sus relaciones, desempeño sexual y si habían traicionado a su pareja.

La mitad de los participantes estaban casados.

Las conclusiones muestran que ambos géneros traicionaron a su pareja actual: el 23% de hombres y el 19% de mujeres tuvieron relaciones sexuales con un “tercero en discordia” y admitieron que podría haber dañado la relación si las parejas los hubieron descubierto.

¿Qué sucedió en este último tiempo para que las mujeres engañen tanto como los hombres?
¿Son “trampas de venganza”?
¿O es que hoy las mujeres son más conscientes de su sexualidad y placer íntimo?

Los dos factores principales influyeron en este cambio: el “empowerment” social de las mujeres y su presencia real en todos los ámbitos de la sociedad, educación y trabajo, así como Internet y la facilidad de acceso a la información y al sexo.

Resulta llamativo que los sitios de citas se convirtieron en el último tiempo en prometedores proyectos empresariales.

En las sociedades occidentales, hay menos tiempo y oportunidades de conocer personalmente a otros, y los sitios de citas aumentan las posibilidades de encontrar una nueva pareja o nuevo amante.

Además de los sitios de citas para solteros, los nuevos sitios de citas para gente comprometida o casada son un fenómeno de éxito.

Uno de ellos, Secondlove, realizó en España una encuesta y los resultados arrojaron que el 42% de las mujeres mejoró su autoestima y se siente más atractiva después de traicionar a su pareja.

Al parecer, las mujeres se sienten más sensuales después de tener una aventura.

¿Significa que no están contentas con su pareja?

¿O es que muchas mujeres creen que tener una aventura puede ser una experiencia extra aunque sean felices con su pareja?
De acuerdo con un estudio, las mujeres engañan más que en las décadas pasadas. ¿Son “trampas de venganza”? ¿O es que hoy las mujeres son más conscientes de su sexualidad y placer íntimo?


Las mujeres de hoy engañan más que hace algunas décadas.

Esto afirma un estudio publicado por Journal of Sexual Behaviour (edición oficial de la Academy of Sexual Behavior).

Mientras que en los años ‘80, la brecha entre el porcentaje de hombres y mujeres infieles era enorme (los hombres eran más infieles), este estudio asegura que la brecha hoy casi no existe.

En los últimos 5 a 7 años, el comportamiento sexual de las mujeres ha cambiado y ahora engañan más.

El estudio -realizado por Kristen Mark, investigadora de la Universidad de Indiana en los Estados Unidos- compara los porcentajes entre los tramposos de los años ‘90 y los de hoy: entre los primeros, mientras el 25% de los hombres traicionaron alguna vez, sólo el 15% de las mujeres lo habían hecho. Hoy, la realidad es otra.

Hay varios factores que contribuyen, como el dinero (en general los más ricos son más infieles), la salud de las relaciones (la gente con relaciones complicadas tienen mayor probabilidad de hacer trampa), o el acceso a los sitios de citas online (es sencillo conocer nuevas personas y sentir una nueva pasión en su vida).

En cuanto al estudio, Kristen y sus colegas preguntaron a 506 hombres monógamos y a 416 mujeres monógamas sobre la calidad de sus relaciones, desempeño sexual y si habían traicionado a su pareja.

La mitad de los participantes estaban casados.

Las conclusiones muestran que ambos géneros traicionaron a su pareja actual: el 23% de hombres y el 19% de mujeres tuvieron relaciones sexuales con un “tercero en discordia” y admitieron que podría haber dañado la relación si las parejas los hubieron descubierto.

¿Qué sucedió en este último tiempo para que las mujeres engañen tanto como los hombres?
¿Son “trampas de venganza”?
¿O es que hoy las mujeres son más conscientes de su sexualidad y placer íntimo?

Los dos factores principales influyeron en este cambio: el “empowerment” social de las mujeres y su presencia real en todos los ámbitos de la sociedad, educación y trabajo, así como Internet y la facilidad de acceso a la información y al sexo.

Resulta llamativo que los sitios de citas se convirtieron en el último tiempo en prometedores proyectos empresariales.

En las sociedades occidentales, hay menos tiempo y oportunidades de conocer personalmente a otros, y los sitios de citas aumentan las posibilidades de encontrar una nueva pareja o nuevo amante.

Además de los sitios de citas para solteros, los nuevos sitios de citas para gente comprometida o casada son un fenómeno de éxito.

Uno de ellos, Secondlove, realizó en España una encuesta y los resultados arrojaron que el 42% de las mujeres mejoró su autoestima y se siente más atractiva después de traicionar a su pareja.

Al parecer, las mujeres se sienten más sensuales después de tener una aventura.

¿Significa que no están contentas con su pareja?

¿O es que muchas mujeres creen que tener una aventura puede ser una experiencia extra aunque sean felices con su pareja?

La vida en sociedad: ¿Naturaleza o comportamiento humano?

Artículo escrito por Pablo Herreros para Somosprimates.com.



Mientras el psicólogo Nicholas Humphrey observaba un grupo de macacos Rhesus nacidos en el laboratorio, para llevar a cabo con éxito una gran cantidad de pruebas complejas, se preguntó cómo era posible que estos monos pudieran hacerlo tan bien en ese entorno de cautividad, cuando en realidad no habían tenido que buscar comida ni defenderse de depredadores en toda su existencia.

Humphrey llegó a la conclusión de que lo que desencadena la inteligencia de los primates de manera fundamental es el entorno social, ya que estos macacos sí vivían en grupos sociales diferenciados. Estas conjeturas, junto a estudios más recientes que muestran una fuerte correlación entre el tamaño del grupo y el volumen relativo del cerebro -o cociente de encefalización-, han llevado a formular la “hipótesis de la inteligencia social”. Dicha hipótesis desarrolla la idea de que la aparente inteligencia superior de algunos animales fue estimulada de manera principal por la compleja red de relaciones en la que primates humanos y no humanos debemos manejarnos todos los días.

Desde hace unos pocos años, hay un interés creciente en conocer la relación que existe entre vida social intensa y calidad de vida. Son decenas ya las investigaciones que muestran los beneficios directos de mantener relaciones satisfactorias de acuerdo con algunos indicadores observables, como son una mayor longevidad y una menor presencia de glucocorticoides, unas hormonas relacionadas con el estrés.


Hoy en día sabemos muy bien que el entorno social tiene efectos directos sobre las respuestas fisiológicas de los individuos. Por ejemplo, en varios estudios con monos ha quedado probado que los efectos negativos que suelen desencadenar los estímulos estresantes son menores si suceden en presencia de familiares o amigos. De manera paralela, Robert Sapolsky, neurobiólogo de la Universidad de Stanford, ha mostrado una correlación entre integración social de los babuinos y la presencia de niveles altos en sangre de esos mismos glucocorticoides.

Una de las manifestaciones más interesantes del fenómeno de la inteligencia social son las alianzas. Además, estas son algunas de las formas que puede adoptar la cooperación en una gran cantidad de especies. Los primates, por ejemplo, suelen mantener diferentes tipos de intensidad en las relaciones con unos u otros miembros. Aunque lo normal sean relaciones compuestas por dos individuos, no es infrecuente que se involucren a más sujetos formando complejas coaliciones. Puede ser entre miembros de distinto sexo, normalmente con fines reproductivos y, entre miembros del mismo sexo, con quienes se suele participar en actividades que implican colaboración como pueden ser la defensa de depredadores, la caza colectiva y hostilidades hacia otros miembros o coaliciones del propio grupo.

Las alianzas se suelen cuidar y mantener por medio de varios mecanismos, entre los que destacan la reciprocidad, el altruismo y la manipulación táctica. Los investigadores Dorothy Cheney y Robert Seyfarth afirman que es el intercambio de servicios, como el grooming (acicalamiento), la ayuda o compartir comida, lo que condiciona la intensidad de las relaciones entre los primates.

Algunos de los estudios más interesantes sobre las coaliciones los llevó a cabo un primatólogo llamado Ronald Hall en los años sesenta con babuinos en Kenia. Éste pudo demostrar que el éxito social de los machos de esta especie, dependen de su predisposición a luchar, pero por su tendencia a cooperar con otros compañeros también.

Los primatólogos Carel van Schaik y Filippo Aureli, definen una relación valiosa como aquella que sucede entre dos individuos, en la cual existe una mayor frecuencia de comportamientos amistosos, como el citado grooming, además de una menor tasa de agresiones junto a un mayor número de episodios de ayuda en conflictos contra terceros. Esta observación relativa a una menor tasa de conflictos ha sido puesta en entredicho en varias publicaciones en las que se hallaron mayor número de conflictos y reconciliaciones precisamente en aquellos compañeros que mantenían relaciones de calidad.

El primatólogo Frans de Waal, estuvo observando durante cinco años la colonia de chimpancés de Arnhem, en Holanda, y ha podido demostrar con datos fiables cómo estos simios tienen sus simpatías y antipatías personales a la hora de apoyar o abandonar a miembros que están involucrados en un conflicto. Además, hay diferentes maneras de entender estas asociaciones dependiendo del sexo. Según de Waal, de manera muy general, las alianzas entre machos suelen tener como objetivo la dominancia, mientras que las que forman las hembras son para proteger a amigos y familiares.

Asimismo, de Waal ha podido constatar que estos vínculos, aunque suelen ser estables, pueden cambiar con el tiempo, como ocurre en humanos. Un comportamiento muy típico tanto en primates humanos como no humanos es lo que se llama “redirigir la agresión” hacia una tercera parte no implicada, algo muy frecuente entre los adolescentes -y los que no lo son tanto- de nuestra especie. Pues bien, estas víctimas no son elegidas de manera aleatoria, sino que suelen ser amigos de nuestros agresores o miembros cercanos a él socialmente. Este patrón de conducta también ha sido encontrado en varias especies de mamíferos sociales, como por ejemplo las hienas.
Artículo escrito por Pablo Herreros para Somosprimates.com.



Mientras el psicólogo Nicholas Humphrey observaba un grupo de macacos Rhesus nacidos en el laboratorio, para llevar a cabo con éxito una gran cantidad de pruebas complejas, se preguntó cómo era posible que estos monos pudieran hacerlo tan bien en ese entorno de cautividad, cuando en realidad no habían tenido que buscar comida ni defenderse de depredadores en toda su existencia.

Humphrey llegó a la conclusión de que lo que desencadena la inteligencia de los primates de manera fundamental es el entorno social, ya que estos macacos sí vivían en grupos sociales diferenciados. Estas conjeturas, junto a estudios más recientes que muestran una fuerte correlación entre el tamaño del grupo y el volumen relativo del cerebro -o cociente de encefalización-, han llevado a formular la “hipótesis de la inteligencia social”. Dicha hipótesis desarrolla la idea de que la aparente inteligencia superior de algunos animales fue estimulada de manera principal por la compleja red de relaciones en la que primates humanos y no humanos debemos manejarnos todos los días.

Desde hace unos pocos años, hay un interés creciente en conocer la relación que existe entre vida social intensa y calidad de vida. Son decenas ya las investigaciones que muestran los beneficios directos de mantener relaciones satisfactorias de acuerdo con algunos indicadores observables, como son una mayor longevidad y una menor presencia de glucocorticoides, unas hormonas relacionadas con el estrés.


Hoy en día sabemos muy bien que el entorno social tiene efectos directos sobre las respuestas fisiológicas de los individuos. Por ejemplo, en varios estudios con monos ha quedado probado que los efectos negativos que suelen desencadenar los estímulos estresantes son menores si suceden en presencia de familiares o amigos. De manera paralela, Robert Sapolsky, neurobiólogo de la Universidad de Stanford, ha mostrado una correlación entre integración social de los babuinos y la presencia de niveles altos en sangre de esos mismos glucocorticoides.

Una de las manifestaciones más interesantes del fenómeno de la inteligencia social son las alianzas. Además, estas son algunas de las formas que puede adoptar la cooperación en una gran cantidad de especies. Los primates, por ejemplo, suelen mantener diferentes tipos de intensidad en las relaciones con unos u otros miembros. Aunque lo normal sean relaciones compuestas por dos individuos, no es infrecuente que se involucren a más sujetos formando complejas coaliciones. Puede ser entre miembros de distinto sexo, normalmente con fines reproductivos y, entre miembros del mismo sexo, con quienes se suele participar en actividades que implican colaboración como pueden ser la defensa de depredadores, la caza colectiva y hostilidades hacia otros miembros o coaliciones del propio grupo.

Las alianzas se suelen cuidar y mantener por medio de varios mecanismos, entre los que destacan la reciprocidad, el altruismo y la manipulación táctica. Los investigadores Dorothy Cheney y Robert Seyfarth afirman que es el intercambio de servicios, como el grooming (acicalamiento), la ayuda o compartir comida, lo que condiciona la intensidad de las relaciones entre los primates.

Algunos de los estudios más interesantes sobre las coaliciones los llevó a cabo un primatólogo llamado Ronald Hall en los años sesenta con babuinos en Kenia. Éste pudo demostrar que el éxito social de los machos de esta especie, dependen de su predisposición a luchar, pero por su tendencia a cooperar con otros compañeros también.

Los primatólogos Carel van Schaik y Filippo Aureli, definen una relación valiosa como aquella que sucede entre dos individuos, en la cual existe una mayor frecuencia de comportamientos amistosos, como el citado grooming, además de una menor tasa de agresiones junto a un mayor número de episodios de ayuda en conflictos contra terceros. Esta observación relativa a una menor tasa de conflictos ha sido puesta en entredicho en varias publicaciones en las que se hallaron mayor número de conflictos y reconciliaciones precisamente en aquellos compañeros que mantenían relaciones de calidad.

El primatólogo Frans de Waal, estuvo observando durante cinco años la colonia de chimpancés de Arnhem, en Holanda, y ha podido demostrar con datos fiables cómo estos simios tienen sus simpatías y antipatías personales a la hora de apoyar o abandonar a miembros que están involucrados en un conflicto. Además, hay diferentes maneras de entender estas asociaciones dependiendo del sexo. Según de Waal, de manera muy general, las alianzas entre machos suelen tener como objetivo la dominancia, mientras que las que forman las hembras son para proteger a amigos y familiares.

Asimismo, de Waal ha podido constatar que estos vínculos, aunque suelen ser estables, pueden cambiar con el tiempo, como ocurre en humanos. Un comportamiento muy típico tanto en primates humanos como no humanos es lo que se llama “redirigir la agresión” hacia una tercera parte no implicada, algo muy frecuente entre los adolescentes -y los que no lo son tanto- de nuestra especie. Pues bien, estas víctimas no son elegidas de manera aleatoria, sino que suelen ser amigos de nuestros agresores o miembros cercanos a él socialmente. Este patrón de conducta también ha sido encontrado en varias especies de mamíferos sociales, como por ejemplo las hienas.

5 alimentos ideales para desintoxicarte.



La desintoxicación es una actividad fundamental en el cuidado de la salud; por eso te presentamos 5 alimentos que te ayudarán a acelerar la limpieza de tu organismo.

Actualmente vivimos en una era que si bien ha sido llamada “de la información” en un futuro no lejano también podría ser considerada como la “era de la intoxicación”. La calidad de los alimentos, del aire que respiramos, de los estilos de vida, favorecen la acumulación de sustancias y partículas poco favorables para la salud de tu organismo. Pero antes de comenzar con nuestro listado de cinco alimentos que contribuirán a la purificación de tu cuerpo, vale la pena recordar que no hay mejor arma para combatir la intoxicación que los buenos hábitos, empezando por la moderación.

Una vez enfatizando lo anterior, que está en sintonía con la filosofía de que la mejor medicina es la prevención, te presentamos cinco alimentos comunes y accesibles en prácticamente cualquier región del mundo, que colaboraran significativamente contigo durante un proceso de desintoxicación:

1. Manzana


Esta fruta tiene múltiples nutrientes y fitoquímicos que le facilitan las labores de limpieza a tu hígado. Además contiene una fibra soluble que ayuda a la eliminación de metales y aditivos. Algo importante es procurar las manzanas orgánicas, ya que las otras están entre los 12 alimentos con mayor presencia de pesticidas.

2. Betabel


El betabel es rico en vitaminas B3, B6, C y beta-caroteno, además de minerales como magnesio, zinc y calcio, una combinación que pone en marcha un agente pro desintoxicante en tu organismo. El betabel fortalece al hígado y su alto contenido en fibras favorece la digestión, lo cual complementa las propias funciones de limpieza de nuestro organismo.

3. Algas marinas

Las algas son uno de los alimentos más ricos en anti-oxidantes, alcalinizan la sangre y fortalecen el tracto digestivo. Pero tal vez su mayor cualidad desintoxicante sea su capacidad para absorber toxinas del tracto y permitir que sean removidas por el organismo.

4. Ajo


El ajo es uno de los más populares desintoxicantes. El hecho de servir como antibiótico, antiviral y antiséptico garantiza la eliminación de múltiples microbios, lo cual ayudará a la limpieza de la toxinas endógenas (aquellas que produce nuestro propio cuerpo).

5. Alcachofa

Se ha comprobado que las alcachofas incrementan la producción de bilis en nuestro cuerpo y purifican y protegen el hígado. También se conoce su cualidad como estimulantes del flujo en los riñones, lo cual acelera el proceso de remoción de toxinas.

* Información aparentemente provista por The Dumpster Clinic


La desintoxicación es una actividad fundamental en el cuidado de la salud; por eso te presentamos 5 alimentos que te ayudarán a acelerar la limpieza de tu organismo.

Actualmente vivimos en una era que si bien ha sido llamada “de la información” en un futuro no lejano también podría ser considerada como la “era de la intoxicación”. La calidad de los alimentos, del aire que respiramos, de los estilos de vida, favorecen la acumulación de sustancias y partículas poco favorables para la salud de tu organismo. Pero antes de comenzar con nuestro listado de cinco alimentos que contribuirán a la purificación de tu cuerpo, vale la pena recordar que no hay mejor arma para combatir la intoxicación que los buenos hábitos, empezando por la moderación.

Una vez enfatizando lo anterior, que está en sintonía con la filosofía de que la mejor medicina es la prevención, te presentamos cinco alimentos comunes y accesibles en prácticamente cualquier región del mundo, que colaboraran significativamente contigo durante un proceso de desintoxicación:

1. Manzana


Esta fruta tiene múltiples nutrientes y fitoquímicos que le facilitan las labores de limpieza a tu hígado. Además contiene una fibra soluble que ayuda a la eliminación de metales y aditivos. Algo importante es procurar las manzanas orgánicas, ya que las otras están entre los 12 alimentos con mayor presencia de pesticidas.

2. Betabel


El betabel es rico en vitaminas B3, B6, C y beta-caroteno, además de minerales como magnesio, zinc y calcio, una combinación que pone en marcha un agente pro desintoxicante en tu organismo. El betabel fortalece al hígado y su alto contenido en fibras favorece la digestión, lo cual complementa las propias funciones de limpieza de nuestro organismo.

3. Algas marinas

Las algas son uno de los alimentos más ricos en anti-oxidantes, alcalinizan la sangre y fortalecen el tracto digestivo. Pero tal vez su mayor cualidad desintoxicante sea su capacidad para absorber toxinas del tracto y permitir que sean removidas por el organismo.

4. Ajo


El ajo es uno de los más populares desintoxicantes. El hecho de servir como antibiótico, antiviral y antiséptico garantiza la eliminación de múltiples microbios, lo cual ayudará a la limpieza de la toxinas endógenas (aquellas que produce nuestro propio cuerpo).

5. Alcachofa

Se ha comprobado que las alcachofas incrementan la producción de bilis en nuestro cuerpo y purifican y protegen el hígado. También se conoce su cualidad como estimulantes del flujo en los riñones, lo cual acelera el proceso de remoción de toxinas.

* Información aparentemente provista por The Dumpster Clinic

El año nuevo se festeja el 1 enero pero empieza en marzo!

El Año Nuevo empezó a festejarse el 1 de enero hace cuatro siglos a instancias de la Iglesia Católica, en función de la supuesta fecha de circuncisión de Jesús, rito judío que se realiza al octavo día del nacimiento; pero astronómicamente empieza el 21 de marzo, con el equinoccio de Primavera en el norte.




En 1582, el papa Gregorio XIII puso en vigencia el calendario que lleva su nombre para reemplazar al juliano, que acumulaba un desfasaje de 11 días respecto al tiempo sideral; y para corregirlo emitió una bula que en lo esencial decía: "El día siguiente al 4 de octubre será el 15 y el primer día del año, el 1 de enero".

Los países católicos como España y sus colonias lo aceptaron de inmediato, no así los protestantes: en Gran Bretaña el calendario gregoriano recién empezó a regir en 1752.

Los últimos en aceptarlo fueron los rusos, en 1918, pero para entonces era tal el desfasaje con el juliano, que hubo que "saltar" trece días; lo que explica, entre otras cosas, por qué la famosa Revolución de Octubre (juliano) de 1917, pasó a noviembre.

El año juliano comenzaba el 21 de diciembre, día del solsticio de Invierno en el hemisferio Norte; el romano primigenio, que no tenía enero ni febrero, el 1 de marzo; el egipcio, el 21 de junio (solsticio de Verano); el celta, el 31 de octubre; y el persa, más reciente (1913) y más perfecto que el gregoriano, el 21 de marzo.

Esta fecha no es casual: astronómicamente, el año comienza el 21 marzo con el equinoccio de Primavera en el hemisferio Norte, estación en la que la vida renace y los frutos se multiplican; o si se prefiere, en lenguaje astrológico, cuando el Sol alcanza el cero grado del signo de Aries, primero del zodíaco.

¿Por qué entonces festejarlo el 1 de enero? Como Cristo era judío y esta tradición impone la circuncisión al octavo día de nacer, el Año Nuevo que se celebra en esta fecha recuerda el supuesto día de la circuncisión del Mesías, hecho nacer simbólicamente en 25 de diciembre, para borrar los mitos paganos de reverencia al Sol Invicto y al dios Mitra.

Al problema del día de comienzo del año se agrega el de tratar de dilucidar qué año es el que se festejará este 1 de enero.

¿El 2012? Ocurre que esta edad de la Era Cristiana es tan poco fidedigna como la del año 5772 que los judíos calculan desde Adán, el primer hombre, puesto que Jesús nació siete años antes de su propia era y hace 500.000 años que el homo sapiens habita el mundo.

Sucedió que en el año 525 el monje Dionisio el Exiguo, que se impuso tratar de fijar el comienzo de la Era Cristiana, se enredó con los Evangelios y contra lo que estos dicen, calculó que Cristo había nacido cuatro años después de morir Herodes.

Pero a todo esto, Herodes fue quien produjo la matanza de inocentes buscando degollar a Jesús. ¿Desde cuándo los muertos pueden degollar a los vivos?

Dionisio también olvidó que los romanos no conocían el cero, y por no contemplarlo produjo un salto olímpico entre dos eras: pasó del año 1 ANE al 1 DNE. Entre una cosa y otra, su error fue de entre 5 y 7 años.

Luego, el astrónomo Juan Kepler estableció que la aparición de la estrella de Belén, que anunció la llegada del Mesías, sucedió en el año 7 ANE; y recientemente, varios científicos precisaron que ocurrió entre el 14 y el 15 de septiembre de ese año.

Esto llevó a pensar que lo de "nacido de una virgen", podría haber surgido de una mala interpretación de las Escrituras, que habrían indicado que Jesús nació bajo el signo de la Virgen, es decir, Virgo, que abarca casi todo aquel mes.

¿Será el año chino el verdadero?
¿Acaso el maya?
¿Quizás el egipcio, el caldeo, el celta, el persa?
¿El de los pueblos originarios?
¿El del Big Bang?
¿El de astrónomos y astrólogos?

Como el tiempo en el que el mundo acepta vivir es el de la Era Cristiana, a la luz de los nuevos conocimientos hay quienes promueven una nueva fecha de Año Nuevo.

Sería ocho días después del nacimiento de Jesús, entre el 22 y el 23 de septiembre, lo que supone una triple coincidencia: su supuesta circuncisión, el comienzo de la Primavera en el Sur y el año nuevo judío, que generalmente cae en septiembre.

¿De qué año? Si al 2012 se le suma siete, sería el 2019.

Pero hay libre albedrío y cada quien puede festejar el año que quiera y cuando se le ocurra.

Fuente: TELAM
El Año Nuevo empezó a festejarse el 1 de enero hace cuatro siglos a instancias de la Iglesia Católica, en función de la supuesta fecha de circuncisión de Jesús, rito judío que se realiza al octavo día del nacimiento; pero astronómicamente empieza el 21 de marzo, con el equinoccio de Primavera en el norte.




En 1582, el papa Gregorio XIII puso en vigencia el calendario que lleva su nombre para reemplazar al juliano, que acumulaba un desfasaje de 11 días respecto al tiempo sideral; y para corregirlo emitió una bula que en lo esencial decía: "El día siguiente al 4 de octubre será el 15 y el primer día del año, el 1 de enero".

Los países católicos como España y sus colonias lo aceptaron de inmediato, no así los protestantes: en Gran Bretaña el calendario gregoriano recién empezó a regir en 1752.

Los últimos en aceptarlo fueron los rusos, en 1918, pero para entonces era tal el desfasaje con el juliano, que hubo que "saltar" trece días; lo que explica, entre otras cosas, por qué la famosa Revolución de Octubre (juliano) de 1917, pasó a noviembre.

El año juliano comenzaba el 21 de diciembre, día del solsticio de Invierno en el hemisferio Norte; el romano primigenio, que no tenía enero ni febrero, el 1 de marzo; el egipcio, el 21 de junio (solsticio de Verano); el celta, el 31 de octubre; y el persa, más reciente (1913) y más perfecto que el gregoriano, el 21 de marzo.

Esta fecha no es casual: astronómicamente, el año comienza el 21 marzo con el equinoccio de Primavera en el hemisferio Norte, estación en la que la vida renace y los frutos se multiplican; o si se prefiere, en lenguaje astrológico, cuando el Sol alcanza el cero grado del signo de Aries, primero del zodíaco.

¿Por qué entonces festejarlo el 1 de enero? Como Cristo era judío y esta tradición impone la circuncisión al octavo día de nacer, el Año Nuevo que se celebra en esta fecha recuerda el supuesto día de la circuncisión del Mesías, hecho nacer simbólicamente en 25 de diciembre, para borrar los mitos paganos de reverencia al Sol Invicto y al dios Mitra.

Al problema del día de comienzo del año se agrega el de tratar de dilucidar qué año es el que se festejará este 1 de enero.

¿El 2012? Ocurre que esta edad de la Era Cristiana es tan poco fidedigna como la del año 5772 que los judíos calculan desde Adán, el primer hombre, puesto que Jesús nació siete años antes de su propia era y hace 500.000 años que el homo sapiens habita el mundo.

Sucedió que en el año 525 el monje Dionisio el Exiguo, que se impuso tratar de fijar el comienzo de la Era Cristiana, se enredó con los Evangelios y contra lo que estos dicen, calculó que Cristo había nacido cuatro años después de morir Herodes.

Pero a todo esto, Herodes fue quien produjo la matanza de inocentes buscando degollar a Jesús. ¿Desde cuándo los muertos pueden degollar a los vivos?

Dionisio también olvidó que los romanos no conocían el cero, y por no contemplarlo produjo un salto olímpico entre dos eras: pasó del año 1 ANE al 1 DNE. Entre una cosa y otra, su error fue de entre 5 y 7 años.

Luego, el astrónomo Juan Kepler estableció que la aparición de la estrella de Belén, que anunció la llegada del Mesías, sucedió en el año 7 ANE; y recientemente, varios científicos precisaron que ocurrió entre el 14 y el 15 de septiembre de ese año.

Esto llevó a pensar que lo de "nacido de una virgen", podría haber surgido de una mala interpretación de las Escrituras, que habrían indicado que Jesús nació bajo el signo de la Virgen, es decir, Virgo, que abarca casi todo aquel mes.

¿Será el año chino el verdadero?
¿Acaso el maya?
¿Quizás el egipcio, el caldeo, el celta, el persa?
¿El de los pueblos originarios?
¿El del Big Bang?
¿El de astrónomos y astrólogos?

Como el tiempo en el que el mundo acepta vivir es el de la Era Cristiana, a la luz de los nuevos conocimientos hay quienes promueven una nueva fecha de Año Nuevo.

Sería ocho días después del nacimiento de Jesús, entre el 22 y el 23 de septiembre, lo que supone una triple coincidencia: su supuesta circuncisión, el comienzo de la Primavera en el Sur y el año nuevo judío, que generalmente cae en septiembre.

¿De qué año? Si al 2012 se le suma siete, sería el 2019.

Pero hay libre albedrío y cada quien puede festejar el año que quiera y cuando se le ocurra.

Fuente: TELAM

“El fármaco que cura del todo no es rentable”, habla Richard J. Roberts.



Por Dick Johnson

El premio Nobel de Medicina de 1993 Richard Roberts, en una entrevista publicada en el diario La Vanguardia, denuncia que las farmacéuticas se dedican a desarrollar medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad. El Premio Nobel de medicina Richard J. Roberts pone de manifiesto en una entrevista en La Vanguardia que muchas de las enfermedades que hoy son crónicas tienen cura, pero para los laboratorios farmacéuticos no es rentable curarlas del todo, los poderes políticos lo saben, pero los laboratorios compran su silencio financiando sus campañas electorales.


- ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?


- Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud… Tengo mis reservas.

- Le escucho.

- La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.

- Explíquese.

- La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital…

- Como cualquier otra industria.

- Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.

- Pero si son rentables, investigarán mejor.

- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.

- Por ejemplo…

- He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad…

- ¿Y por qué dejan de investigar?

- Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.

- Es una grave acusación.

- Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.

- Hay dividendos que matan.

- Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.

- ¿Un ejemplo de esos abusos?

- Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.

- ¿No me habla usted del Tercer Mundo?


- Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.

- ¿Los políticos no intervienen?

- No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.

- De todo habrá.

- Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos – y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras…


Por Dick Johnson

El premio Nobel de Medicina de 1993 Richard Roberts, en una entrevista publicada en el diario La Vanguardia, denuncia que las farmacéuticas se dedican a desarrollar medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad. El Premio Nobel de medicina Richard J. Roberts pone de manifiesto en una entrevista en La Vanguardia que muchas de las enfermedades que hoy son crónicas tienen cura, pero para los laboratorios farmacéuticos no es rentable curarlas del todo, los poderes políticos lo saben, pero los laboratorios compran su silencio financiando sus campañas electorales.


- ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?


- Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud… Tengo mis reservas.

- Le escucho.

- La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.

- Explíquese.

- La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital…

- Como cualquier otra industria.

- Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.

- Pero si son rentables, investigarán mejor.

- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.

- Por ejemplo…

- He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad…

- ¿Y por qué dejan de investigar?

- Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.

- Es una grave acusación.

- Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.

- Hay dividendos que matan.

- Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.

- ¿Un ejemplo de esos abusos?

- Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.

- ¿No me habla usted del Tercer Mundo?


- Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.

- ¿Los políticos no intervienen?

- No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.

- De todo habrá.

- Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos – y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras…

¡Quiero volver a ser niño nuevamente!

Por medio de la presente presento mi renuncia a ser adulto. He decidido que deseo ser niño nuevamente.



Quiero navegar barquitos de papel en un estanque y hacer anillos tirando piedras al agua. Quiero pensar que los dulces son mejores que el dinero, porque se pueden comer. Quiero tener recreo y pintar con acuarelas.

Quiero salir cómodamente de mi casa sin preocuparme cómo está mi cabello o mi ropa. Quiero regresar a mi hogar, a una comida casera. Quiero tomar largos baños y dormir 10 horas todas las noches.

Quiero recostarme a la sombra de un viejo roble y vender limonada con mis amigos, en un día caluroso de verano. Quiero abrazar a mis padres todos los días, y enjugar mis lágrimas en sus hombros y pensar que son para siempre.


Quiero regresar a los tiempos donde la vida era simple. Cuando todo lo que sabía eran colores, tablas de sumar y cuentos de hadas; y eso no me molestaba, porque no sabía que no sabía, y no me preocupaba por no saber. Cuando todo lo que sabía era ser feliz, porque no sabía las cosas que preocupan y lastiman el corazón.

Quiero pensar que el mundo es justo; que todas las personas son honestas y buenas; que no hay envidias. Quiero pensar que todo es posible.

En algún lugar de mi juventud maduré y aprendí demasiado…. Que hoy, quiero olvidar…

Aprendí cómo la gente se ha olvidado de Dios y no sabe amar…

Aprendí cómo destruyen con la boca, cómo la envidia los rodea y los hace desear el mal.

Aprendí de armas nucleares, guerras, prejuicio, pobreza y hambre. Aprendí de un mundo que sabe cómo matar y lo hace.

Aprendí sobre mentiras, matrimonios infelices, del sufrimiento, enfermedad, dolor y la muerte. Aprendí cómo el dinero puede destruir a una familia.

¿Qué pasó con el tiempo en que pensaba que todo el mundo viviría para siempre, porque no entendía el concepto de la muerte, excepto cuando perdí a mi mascota? Cuando pensaba que lo peor que pasaba era que alguien me quitara mi pelota de jugar o me escogiera de último para ser su compañero de equipo. Cuando no necesitaba gafas para leer.

Quiero alejarme de las complejidades de la vida y excitarme nuevamente con las pequeñas cosas una vez más. Quiero regresar a los días en que la música era limpia y sana.

Recuerdo cuando era inocente y pensaba que todo el mundo era feliz porque yo lo era. Caminaría de nuevo en la playa pensando sólo en la arena entre los dedos de mis pies y la concha más bonita que pudiera encontrar, sin tener que preocuparme por la erosión y la contaminación.

Pasaría mis tardes subiendo árboles y montando mi bicicleta hasta llegar al parque, sin preocupaciones. No me importaba el tiempo, las deudas, o de dónde iba a sacar el dinero para arreglar el coche. Sólo pensaba en qué iba a ser cuando fuera mayor, sin la preocupación de lograrlo o no.

Quiero una vida sencilla nuevamente. No quiero pasar el día frente a un ordenador, frente a montañas de papeles en mi escritorio, a noticias deprimentes… No quiero tener que preocuparme por sobrevivir unos días más al mes cuando ya no queda dinero en el banco. No quiero que mis días estén plagados de facturas. No quiero que mis días sean de chismes, envidias, enfermedades y pérdida de seres queridos.

Quiero creer en el poder de la sonrisa, del abrazo, del apretón de manos, de la palabra dulce, de la verdad, de la justicia, de la paz, los sueños, de la imaginación. Quiero creer en la raza humana y quiero volver a dibujar muñecos en la arena.

¡Quiero volver a ser niño nuevamente!
Por medio de la presente presento mi renuncia a ser adulto. He decidido que deseo ser niño nuevamente.



Quiero navegar barquitos de papel en un estanque y hacer anillos tirando piedras al agua. Quiero pensar que los dulces son mejores que el dinero, porque se pueden comer. Quiero tener recreo y pintar con acuarelas.

Quiero salir cómodamente de mi casa sin preocuparme cómo está mi cabello o mi ropa. Quiero regresar a mi hogar, a una comida casera. Quiero tomar largos baños y dormir 10 horas todas las noches.

Quiero recostarme a la sombra de un viejo roble y vender limonada con mis amigos, en un día caluroso de verano. Quiero abrazar a mis padres todos los días, y enjugar mis lágrimas en sus hombros y pensar que son para siempre.


Quiero regresar a los tiempos donde la vida era simple. Cuando todo lo que sabía eran colores, tablas de sumar y cuentos de hadas; y eso no me molestaba, porque no sabía que no sabía, y no me preocupaba por no saber. Cuando todo lo que sabía era ser feliz, porque no sabía las cosas que preocupan y lastiman el corazón.

Quiero pensar que el mundo es justo; que todas las personas son honestas y buenas; que no hay envidias. Quiero pensar que todo es posible.

En algún lugar de mi juventud maduré y aprendí demasiado…. Que hoy, quiero olvidar…

Aprendí cómo la gente se ha olvidado de Dios y no sabe amar…

Aprendí cómo destruyen con la boca, cómo la envidia los rodea y los hace desear el mal.

Aprendí de armas nucleares, guerras, prejuicio, pobreza y hambre. Aprendí de un mundo que sabe cómo matar y lo hace.

Aprendí sobre mentiras, matrimonios infelices, del sufrimiento, enfermedad, dolor y la muerte. Aprendí cómo el dinero puede destruir a una familia.

¿Qué pasó con el tiempo en que pensaba que todo el mundo viviría para siempre, porque no entendía el concepto de la muerte, excepto cuando perdí a mi mascota? Cuando pensaba que lo peor que pasaba era que alguien me quitara mi pelota de jugar o me escogiera de último para ser su compañero de equipo. Cuando no necesitaba gafas para leer.

Quiero alejarme de las complejidades de la vida y excitarme nuevamente con las pequeñas cosas una vez más. Quiero regresar a los días en que la música era limpia y sana.

Recuerdo cuando era inocente y pensaba que todo el mundo era feliz porque yo lo era. Caminaría de nuevo en la playa pensando sólo en la arena entre los dedos de mis pies y la concha más bonita que pudiera encontrar, sin tener que preocuparme por la erosión y la contaminación.

Pasaría mis tardes subiendo árboles y montando mi bicicleta hasta llegar al parque, sin preocupaciones. No me importaba el tiempo, las deudas, o de dónde iba a sacar el dinero para arreglar el coche. Sólo pensaba en qué iba a ser cuando fuera mayor, sin la preocupación de lograrlo o no.

Quiero una vida sencilla nuevamente. No quiero pasar el día frente a un ordenador, frente a montañas de papeles en mi escritorio, a noticias deprimentes… No quiero tener que preocuparme por sobrevivir unos días más al mes cuando ya no queda dinero en el banco. No quiero que mis días estén plagados de facturas. No quiero que mis días sean de chismes, envidias, enfermedades y pérdida de seres queridos.

Quiero creer en el poder de la sonrisa, del abrazo, del apretón de manos, de la palabra dulce, de la verdad, de la justicia, de la paz, los sueños, de la imaginación. Quiero creer en la raza humana y quiero volver a dibujar muñecos en la arena.

¡Quiero volver a ser niño nuevamente!

Uno Crece.


Imposible atravesar la vida…
Sin que un trabajo salga mal hecho,
Sin que una amistad cause decepción,
Sin padecer algún quebranto de salud,
Sin que nadie de la familia fallezca,
Sin que un amor nos abandone…
Sin equivocarse en un negocio.
Ese es el costo de vivir.
Sin embargo lo importante no es lo que suceda, sino como reaccionamos nosotros…

Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes, vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.
Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.
Uno crece al aceptar la realidad y al tener el aplomo de vivirla.
Crece cuando acepta su destino, y tiene voluntad de trabajar para cambiarlo.
Uno crece asimilando y aprendiendo de lo que deja detrás… construyendo y proyectando lo que tiene por delante.
Crece cuando se supera, se valora, y da frutos.
Cuando abre camino dejando huellas, asimilando experiencias…
¡Y siembra raíces!
Uno crece cuando se impone metas, sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes… cuando se es fuerte por carácter, sostenido por formación, sensible por temperamento… ¡Y humano por nacimiento!..
Cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas, recoge flores aunque tengan espinas y marca camino aunque se levante el polvo.
Uno crece ayudando a sus semejantes, conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe….
Uno crece cuando se planta para no retroceder… cuando se defiende como águila para no dejar de volar…
Cuando se clava como ancla en el mar y se ilumina como estrella.
Entonces… Uno Crece!

Imposible atravesar la vida…
Sin que un trabajo salga mal hecho,
Sin que una amistad cause decepción,
Sin padecer algún quebranto de salud,
Sin que nadie de la familia fallezca,
Sin que un amor nos abandone…
Sin equivocarse en un negocio.
Ese es el costo de vivir.
Sin embargo lo importante no es lo que suceda, sino como reaccionamos nosotros…

Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes, vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.
Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.
Uno crece al aceptar la realidad y al tener el aplomo de vivirla.
Crece cuando acepta su destino, y tiene voluntad de trabajar para cambiarlo.
Uno crece asimilando y aprendiendo de lo que deja detrás… construyendo y proyectando lo que tiene por delante.
Crece cuando se supera, se valora, y da frutos.
Cuando abre camino dejando huellas, asimilando experiencias…
¡Y siembra raíces!
Uno crece cuando se impone metas, sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes… cuando se es fuerte por carácter, sostenido por formación, sensible por temperamento… ¡Y humano por nacimiento!..
Cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas, recoge flores aunque tengan espinas y marca camino aunque se levante el polvo.
Uno crece ayudando a sus semejantes, conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe….
Uno crece cuando se planta para no retroceder… cuando se defiende como águila para no dejar de volar…
Cuando se clava como ancla en el mar y se ilumina como estrella.
Entonces… Uno Crece!

Como detectar la depresión canina.

A veces cuando nuestra mascota no están de humor, se aíslan o se vuelven un poco violentos decimos que nuestro perro tiene algún malestar físico, pero esto no es tan así ya que los perros también sufren de problemas psicológicos como la depresión.


Este tipo de comportamiento canino en la mayoría de los casos no son tomados en cuenta por los dueños de los animales, pero hay que tener en cuenta que son bastante frecuentes, es por ello que un grupo de investigadores comenzó a estudiar a la “depresión Canina” para encontrarle algún tipo de solución. Es por ello que si comienzas a notar que tu mascota se comporta de un modo extraño te recomendamos que lo lleves a un especialista.

Tanto las conductas violentas de los perros como las depresivas tienen una causa, estas pueden haber sucedido en algún momento de su vida o en un momento cercano, que el perro no puede olvidar, quedando la mala situación en su memoria.

Según los especialistas para cada tipo de comportamiento existe una causa distinta, pero lo más común es que el comportamiento extraño se produzca debido a un problema que tuvo el animal en su entorno.

Es importante que sepamos que los culpables de los cambios de comportamiento en el perro, en la mayoría de los casos son los dueños, ya sea por no prestarles atención, por excluirlo de la familia, por el rechazo, etc.


Pero también están aquellas causas de los estados hepáticos y depresivos del perro, que pueden producirse por que el perro esta aburrido, por que se sienten solos, o por que el animal se siente incomodo con esas personas. Pero el factor que produce la depresión canina es la falta de amor, de cuidado, y la falta de compañía.
A veces cuando nuestra mascota no están de humor, se aíslan o se vuelven un poco violentos decimos que nuestro perro tiene algún malestar físico, pero esto no es tan así ya que los perros también sufren de problemas psicológicos como la depresión.


Este tipo de comportamiento canino en la mayoría de los casos no son tomados en cuenta por los dueños de los animales, pero hay que tener en cuenta que son bastante frecuentes, es por ello que un grupo de investigadores comenzó a estudiar a la “depresión Canina” para encontrarle algún tipo de solución. Es por ello que si comienzas a notar que tu mascota se comporta de un modo extraño te recomendamos que lo lleves a un especialista.

Tanto las conductas violentas de los perros como las depresivas tienen una causa, estas pueden haber sucedido en algún momento de su vida o en un momento cercano, que el perro no puede olvidar, quedando la mala situación en su memoria.

Según los especialistas para cada tipo de comportamiento existe una causa distinta, pero lo más común es que el comportamiento extraño se produzca debido a un problema que tuvo el animal en su entorno.

Es importante que sepamos que los culpables de los cambios de comportamiento en el perro, en la mayoría de los casos son los dueños, ya sea por no prestarles atención, por excluirlo de la familia, por el rechazo, etc.


Pero también están aquellas causas de los estados hepáticos y depresivos del perro, que pueden producirse por que el perro esta aburrido, por que se sienten solos, o por que el animal se siente incomodo con esas personas. Pero el factor que produce la depresión canina es la falta de amor, de cuidado, y la falta de compañía.

Cómo alejar a un Hombre en 10 pasos.

Son todos aquellos errores que podemos llegar a cometer con nuestra pareja o con quien divisamos como tal, a veces inconscientemente. De ser así, te queremos nombrar los más comunes para hacer que vuele lejos: ¡abre los ojos y que no los cometas!



No. 1. Llora incansablemente en su hombro por otro chico. Es una actitud realmente desconcertante que resulta aburridora para quien la vive y más si se vuelve repetitiva. Una cosa es ser sincero con tu pareja y otra es no pensar con la cabeza… ¿o tu cómo reaccionarías?

No. 2 Usa ropa que nadie, especialmente ellos, entienden. Es lindo que te arregles y que te veas sexy para él, que se sienta orgulloso de quien camina a su lado, pero sin exageraciones ya que puedes pasar de ser la pareja que tu hombre admira a la mujer de quien todos se burlan, así cuando salen juntos él no sabrá dónde esconderse.

No. 3. Vivir del chisme, el comentario y la habladuría.
Eso puede ser divertido una vez, pero una conducta reiterativa en este sentido, puede resultar odiosa y hasta despreciable, además de llevarlo a pensar: ‘si habla así de la gente ¿qué dirá a mis espaldas?’. Créelo las malas vibras sacan corriendo a cualquiera

No. 4 Recuérdale constantemente su inseguridad y sus mayores debilidades.
Recordarle todo el tiempo sus defectos y las cualidades que no tiene, lo harán querer irse de incógnito a la China, porque como ya lo dice el dicho: ‘tanto va el cántaro al agua que al fin se rompe’. Así puedes terminar convenciéndolo de sus debilidades y convertirlo en una persona sin la más mínima confianza en sí misma. ¡Infalible!

No. 5 Celos: busca siempre la eterna competencia.
Si temes hasta de tu sombra, porque desconfías de ti misma, argumentando que son las demás quienes no te dejan vivir en paz; si vives esculcando sus pertenencias y su teléfono, felicidades, estás a punto de aburrir al límite a tu pareja, no se trata de confiar ciegamente, ni de que te vean la cara… pero todo tiene un límite.

No. 6 Has de cada salida un drama. Peleas, discusiones, tragos de más, etc, son algunos de los argumentos más comunes que hacen de cada momento público un caos y más si no esperas decirlo cuando estén a solas sino frente a todo el mundo, en especial si son sus amigos. Hazlo quedar mal en sociedad y volará sin remedio.

No. 7 Habla incansablemente mal de tu ex, ese que te dejó.
¡cumplirás de inmediato con tu objetivo! No solo porque evidencia tus reales sentimientos hacia ese hombre que fue parte de tu pasado (a quien no has podido olvidar, a diferencia de lo que tú crees) sino porque rompe la ilusión de cualquiera, haciendo que no quiera perder su tiempo contigo. Resultado: inminente aburrimiento e irremediables ganas de salir corriendo.

No. 8 Conviértete en la única y eterna prioridad de tu vida, no solo para ti, sino exígelo a quienes están a tu alrededor, sobre todo a tu pareja o prospecto. Mientras están en la etapa inicial puede ser romántico y divertido, pero luego se volverá monótono el dar, dar y dar sin recibir nada a cambio, es cierto tarde o temprano alguien le abrirá los ojos y verá que el mundo no gira a tu alrededor, él también quiere y merece más de lo que le das.

No. 9 Bromea constantemente con el abandono. De momento puede ser gracioso, pero pensándolo bien ¿quién quiere estar con alguien que tiene una oscura intención de dejarte en cualquier momento?

No 10. Intenta insistentemente en cambiarlo, que sea diferente, que sea como … (ojalá alguien lejano a sus afectos) Pruébalo, es un método que nunca falla, pronto se alejará de tu lado, porque demuestras que no sientes nada por él, será muy claro que tu amor está en otra parte, posiblemente en tu mente.
Son todos aquellos errores que podemos llegar a cometer con nuestra pareja o con quien divisamos como tal, a veces inconscientemente. De ser así, te queremos nombrar los más comunes para hacer que vuele lejos: ¡abre los ojos y que no los cometas!



No. 1. Llora incansablemente en su hombro por otro chico. Es una actitud realmente desconcertante que resulta aburridora para quien la vive y más si se vuelve repetitiva. Una cosa es ser sincero con tu pareja y otra es no pensar con la cabeza… ¿o tu cómo reaccionarías?

No. 2 Usa ropa que nadie, especialmente ellos, entienden. Es lindo que te arregles y que te veas sexy para él, que se sienta orgulloso de quien camina a su lado, pero sin exageraciones ya que puedes pasar de ser la pareja que tu hombre admira a la mujer de quien todos se burlan, así cuando salen juntos él no sabrá dónde esconderse.

No. 3. Vivir del chisme, el comentario y la habladuría.
Eso puede ser divertido una vez, pero una conducta reiterativa en este sentido, puede resultar odiosa y hasta despreciable, además de llevarlo a pensar: ‘si habla así de la gente ¿qué dirá a mis espaldas?’. Créelo las malas vibras sacan corriendo a cualquiera

No. 4 Recuérdale constantemente su inseguridad y sus mayores debilidades.
Recordarle todo el tiempo sus defectos y las cualidades que no tiene, lo harán querer irse de incógnito a la China, porque como ya lo dice el dicho: ‘tanto va el cántaro al agua que al fin se rompe’. Así puedes terminar convenciéndolo de sus debilidades y convertirlo en una persona sin la más mínima confianza en sí misma. ¡Infalible!

No. 5 Celos: busca siempre la eterna competencia.
Si temes hasta de tu sombra, porque desconfías de ti misma, argumentando que son las demás quienes no te dejan vivir en paz; si vives esculcando sus pertenencias y su teléfono, felicidades, estás a punto de aburrir al límite a tu pareja, no se trata de confiar ciegamente, ni de que te vean la cara… pero todo tiene un límite.

No. 6 Has de cada salida un drama. Peleas, discusiones, tragos de más, etc, son algunos de los argumentos más comunes que hacen de cada momento público un caos y más si no esperas decirlo cuando estén a solas sino frente a todo el mundo, en especial si son sus amigos. Hazlo quedar mal en sociedad y volará sin remedio.

No. 7 Habla incansablemente mal de tu ex, ese que te dejó.
¡cumplirás de inmediato con tu objetivo! No solo porque evidencia tus reales sentimientos hacia ese hombre que fue parte de tu pasado (a quien no has podido olvidar, a diferencia de lo que tú crees) sino porque rompe la ilusión de cualquiera, haciendo que no quiera perder su tiempo contigo. Resultado: inminente aburrimiento e irremediables ganas de salir corriendo.

No. 8 Conviértete en la única y eterna prioridad de tu vida, no solo para ti, sino exígelo a quienes están a tu alrededor, sobre todo a tu pareja o prospecto. Mientras están en la etapa inicial puede ser romántico y divertido, pero luego se volverá monótono el dar, dar y dar sin recibir nada a cambio, es cierto tarde o temprano alguien le abrirá los ojos y verá que el mundo no gira a tu alrededor, él también quiere y merece más de lo que le das.

No. 9 Bromea constantemente con el abandono. De momento puede ser gracioso, pero pensándolo bien ¿quién quiere estar con alguien que tiene una oscura intención de dejarte en cualquier momento?

No 10. Intenta insistentemente en cambiarlo, que sea diferente, que sea como … (ojalá alguien lejano a sus afectos) Pruébalo, es un método que nunca falla, pronto se alejará de tu lado, porque demuestras que no sientes nada por él, será muy claro que tu amor está en otra parte, posiblemente en tu mente.

Relaciones: los de afuera ¿son de palo?

Muchas veces, solemos contar nuestros problemas sentimentales a amigos, familiares y compañeros de trabajo exponiendo a nuestra pareja; ¿qué opinás?


Cuando nos encontramos en una relación de pareja, es normal que usemos como confidentes a todos los que nos rodean: padres, amigos, compañeros de trabajo, etc. Un poco porque necesitamos consejos y otro poco porque inexorablemente necesitamos comparar nuestra relación con las demás, para buscar acciones ajenas, ejemplos que nos den la razón en supuestos problemas de amores.

En esa búsqueda desesperada de una opinión externa, solemos contar nuestros problemas a boca de jarro, sin darnos cuenta que no solo exponemos a nuestra pareja, sino que aparte exponemos nuestra relación. "¿A vos te parece bien lo que me dijo mi novio?", "¿Qué harías si te hace esto?", pasando por alto que todas las personas son distintas y todas las relaciones son diferentes. Entonces seguimos buscando desesperadamente un parámetro de cordura que nos guíe, como si las relaciones de amor fuesen un mueble que trae instrucciones y encaja perfectamente.

Es en esa misma búsqueda en la que cometemos el peor de los errores: mostrar las miserias de la persona que amamos.

Primero comenzamos contando un par de diferencias. Más tarde, plasmamos en los demás las actitudes y esencias de la persona que amamos como erróneas. Con el correr del tiempo, pasamos a relatar nuestra relación como una novela de televisión a los televidentes, dándole, y casi exigiéndoles una opinión. Como si ellos fuesen a decir qué es lo que está bien y qué es lo que está mal.

Cuando contamos todas las peleas y diferencias que tenemos con nuestra pareja, es normal que obviemos todos nuestros errores, y solo contemos la parte en la que la otra persona es casi un demonio que nos está haciendo mal. Entonces, finalmente, la gente que nos rodea comienza a engancharse con la historia y a participar activamente de la misma, opinando y diciéndonos lo malvada que es la persona que tenemos al lado.

Ignorantes de quiénes somos nosotros mismos, nos juzgan como amigos, primos, hijos y otras yerbas, sin pensar que para juzgar a una persona como amante, hay que amarla. Así que nuestros confidentes comienzan a ser nuestros socios en esto de destruir nuestra relación y comienzan a remarcarnos nuestras cualidades, dejando a relucir las miserias de quien tenemos al lado: "Vos sos una excelente persona, no te mereces que te corten el teléfono", dice un amigo sin saber que antes de que nos corten el teléfono nosotros le estábamos gritando a nuestra pareja. "¿Cómo te va a tratar así?", dice una amiga sin saber que para que nos traten así, nosotros estábamos portándonos peor. "Ubicalo porque no tiene limites", opina un familiar sin saber que nosotros nunca pusimos límites.

Y en esa búsqueda desesperante, seguimos siendo juzgados como hijos, hermanos, amigos y primos, por personas que no saben de nuestros celos, de nuestra forma de amar, de nuestro accionar ante una indiferencia, y de quiénes somos en el amor.

Es en este momento cuando nos encontramos con lo que fuimos tejiendo inconscientemente de a poco: "Dejalo", "Cortale", "Abrite". Y esas palabras nos suenan a nosotros como una locura. En ningún momento nos percatamos de que le estábamos dando un poder innecesario a quienes creíamos nuestros consejeros. Ahora, nuestros amigos, familiares, y demás, piensan de nuestra pareja lo que nosotros reflejamos. Nuestra visión, nuestro sentir, nuestro descontento, pero desconocer lo que hicimos nosotros, lo que nos equivocamos, y desde el amor que sienten por nuestra persona, nos recomiendan que nos alejemos de quien nos está lastimando.

Un pensamiento tan básico y primitivo como la protección maternal. Entonces nos damos cuenta que expusimos a la persona que amamos, que nuestros amigos no la quieren ver más, que nuestra familia no la quiere en su mesa, y que todos los confidentes que antes nos consolaban, hoy se transforman en enemigos íntimos que no están dispuestos a escuchar más relatos, porque como toda serie de televisión, tienen sed de final.

Y aquí nos encontramos, de la mano con la persona que amamos, a quien no supimos cuidar. De la mano de la persona que amamos, a quien no le dimos privacidad. De la mano de la persona que amamos, a quien hoy todos quieren lejos menos nosotros.

Entonces, me pregunto yo: ¿Tan importante es lo que piensan los demás? Si las personas viven llenas de problemas, de guerras, de diferencias. A la hora de hablar todos nos cuentan lo ideal, olvidándose que lo ideal es amigo de lo irreal, y que si ellos fuesen tan exitosos, no podrían siquiera engancharse en nuestros tontos culebrones quinceañeros.

Por eso, sospecho que la mejor manera de cuidar a quien queremos es discutir nuestras diferencias en la privacidad. Confrontar lo que nos molesta cara a cara y hacer lo imposible por resolverlo. Cuando exponemos a la persona que amamos, trazamos una línea imaginaria entre nuestros vínculos sociales y ella, pero por más imaginaria que sea la línea, después es muy difícil de saltar. Y cuando nos encontramos con la directiva de apartarnos de esta relación, nos damos cuenta que en realidad no es lo que queremos, y ahora pretendemos que ellos acepten a nuestra pareja, aquel demonio que tanto mal nos hacia, pero que sin ella no podemos vivir.

Como profeta una frase futbolística: "Los de afuera son de palo", y siempre es mejor dejarlos siendo palos, a permitir que le den a quien amamos con un palo.
Muchas veces, solemos contar nuestros problemas sentimentales a amigos, familiares y compañeros de trabajo exponiendo a nuestra pareja; ¿qué opinás?


Cuando nos encontramos en una relación de pareja, es normal que usemos como confidentes a todos los que nos rodean: padres, amigos, compañeros de trabajo, etc. Un poco porque necesitamos consejos y otro poco porque inexorablemente necesitamos comparar nuestra relación con las demás, para buscar acciones ajenas, ejemplos que nos den la razón en supuestos problemas de amores.

En esa búsqueda desesperada de una opinión externa, solemos contar nuestros problemas a boca de jarro, sin darnos cuenta que no solo exponemos a nuestra pareja, sino que aparte exponemos nuestra relación. "¿A vos te parece bien lo que me dijo mi novio?", "¿Qué harías si te hace esto?", pasando por alto que todas las personas son distintas y todas las relaciones son diferentes. Entonces seguimos buscando desesperadamente un parámetro de cordura que nos guíe, como si las relaciones de amor fuesen un mueble que trae instrucciones y encaja perfectamente.

Es en esa misma búsqueda en la que cometemos el peor de los errores: mostrar las miserias de la persona que amamos.

Primero comenzamos contando un par de diferencias. Más tarde, plasmamos en los demás las actitudes y esencias de la persona que amamos como erróneas. Con el correr del tiempo, pasamos a relatar nuestra relación como una novela de televisión a los televidentes, dándole, y casi exigiéndoles una opinión. Como si ellos fuesen a decir qué es lo que está bien y qué es lo que está mal.

Cuando contamos todas las peleas y diferencias que tenemos con nuestra pareja, es normal que obviemos todos nuestros errores, y solo contemos la parte en la que la otra persona es casi un demonio que nos está haciendo mal. Entonces, finalmente, la gente que nos rodea comienza a engancharse con la historia y a participar activamente de la misma, opinando y diciéndonos lo malvada que es la persona que tenemos al lado.

Ignorantes de quiénes somos nosotros mismos, nos juzgan como amigos, primos, hijos y otras yerbas, sin pensar que para juzgar a una persona como amante, hay que amarla. Así que nuestros confidentes comienzan a ser nuestros socios en esto de destruir nuestra relación y comienzan a remarcarnos nuestras cualidades, dejando a relucir las miserias de quien tenemos al lado: "Vos sos una excelente persona, no te mereces que te corten el teléfono", dice un amigo sin saber que antes de que nos corten el teléfono nosotros le estábamos gritando a nuestra pareja. "¿Cómo te va a tratar así?", dice una amiga sin saber que para que nos traten así, nosotros estábamos portándonos peor. "Ubicalo porque no tiene limites", opina un familiar sin saber que nosotros nunca pusimos límites.

Y en esa búsqueda desesperante, seguimos siendo juzgados como hijos, hermanos, amigos y primos, por personas que no saben de nuestros celos, de nuestra forma de amar, de nuestro accionar ante una indiferencia, y de quiénes somos en el amor.

Es en este momento cuando nos encontramos con lo que fuimos tejiendo inconscientemente de a poco: "Dejalo", "Cortale", "Abrite". Y esas palabras nos suenan a nosotros como una locura. En ningún momento nos percatamos de que le estábamos dando un poder innecesario a quienes creíamos nuestros consejeros. Ahora, nuestros amigos, familiares, y demás, piensan de nuestra pareja lo que nosotros reflejamos. Nuestra visión, nuestro sentir, nuestro descontento, pero desconocer lo que hicimos nosotros, lo que nos equivocamos, y desde el amor que sienten por nuestra persona, nos recomiendan que nos alejemos de quien nos está lastimando.

Un pensamiento tan básico y primitivo como la protección maternal. Entonces nos damos cuenta que expusimos a la persona que amamos, que nuestros amigos no la quieren ver más, que nuestra familia no la quiere en su mesa, y que todos los confidentes que antes nos consolaban, hoy se transforman en enemigos íntimos que no están dispuestos a escuchar más relatos, porque como toda serie de televisión, tienen sed de final.

Y aquí nos encontramos, de la mano con la persona que amamos, a quien no supimos cuidar. De la mano de la persona que amamos, a quien no le dimos privacidad. De la mano de la persona que amamos, a quien hoy todos quieren lejos menos nosotros.

Entonces, me pregunto yo: ¿Tan importante es lo que piensan los demás? Si las personas viven llenas de problemas, de guerras, de diferencias. A la hora de hablar todos nos cuentan lo ideal, olvidándose que lo ideal es amigo de lo irreal, y que si ellos fuesen tan exitosos, no podrían siquiera engancharse en nuestros tontos culebrones quinceañeros.

Por eso, sospecho que la mejor manera de cuidar a quien queremos es discutir nuestras diferencias en la privacidad. Confrontar lo que nos molesta cara a cara y hacer lo imposible por resolverlo. Cuando exponemos a la persona que amamos, trazamos una línea imaginaria entre nuestros vínculos sociales y ella, pero por más imaginaria que sea la línea, después es muy difícil de saltar. Y cuando nos encontramos con la directiva de apartarnos de esta relación, nos damos cuenta que en realidad no es lo que queremos, y ahora pretendemos que ellos acepten a nuestra pareja, aquel demonio que tanto mal nos hacia, pero que sin ella no podemos vivir.

Como profeta una frase futbolística: "Los de afuera son de palo", y siempre es mejor dejarlos siendo palos, a permitir que le den a quien amamos con un palo.

Infidelidad ¿puedo perdonarla?

Estudios revelan que los hombres inteligentes son menos infieles.


Superar el dolor que causa el engaño amoroso es de las pruebas más difíciles que se puede enfrentar en el plano de las relaciones de pareja.

Sentimientos de tristeza, desilusión e impotencia entran en tu corazón, pero en algunos casos se confunden con el gran amor que sientes por esa persona, y es entonces cuando entras el dilema de ¿perdono o mando todo a la borda?

La infidelidad hiere en lo más profundo el orgullo, el ego y el autoestima. Sentirse burlado por la pareja y por las personas que vieron o se enteraron del hecho, es lo más duro a la hora de perdonar. Muchos prefieren pasar la página por encima de lo que sienten.

Sí, es posible perdonar y superar, pero será tu decisión y requiere de un proceso para que sea de corazón.

Te recomendamos cerciorarte antes de juzgar, no creas en el primer chisme que te cuenten. Lo mejor sería que el infiel confesara su error a su novia (o).

No actúes con rabia, a pesar de todo mantén la calma para que no tengas que arrepentirte, tampoco corras a contarle al mundo lo que pasó, y menos si dentro de poco volverás con tu pareja.

El tiempo ayuda a reflexionar y a sanar heridas, así que tomarte un lapso en la relación para evaluar la situación es lo más acertado.
Ahora, si decides continuar, debes olvidar lo que pasó y mirar hacia el futuro.

Sí o no

Quienes aman de verdad y con pasión ven la infidelidad como algo imperdonable, por esa razón no dan segundas oportunidades. Otras personas ponen sus sentimientos por encima del engaño y continúan la relación, en este caso el perdón debe ser de corazón, para no hacer reproches constantemente.
Estudios revelan que los hombres inteligentes son menos infieles.


Superar el dolor que causa el engaño amoroso es de las pruebas más difíciles que se puede enfrentar en el plano de las relaciones de pareja.

Sentimientos de tristeza, desilusión e impotencia entran en tu corazón, pero en algunos casos se confunden con el gran amor que sientes por esa persona, y es entonces cuando entras el dilema de ¿perdono o mando todo a la borda?

La infidelidad hiere en lo más profundo el orgullo, el ego y el autoestima. Sentirse burlado por la pareja y por las personas que vieron o se enteraron del hecho, es lo más duro a la hora de perdonar. Muchos prefieren pasar la página por encima de lo que sienten.

Sí, es posible perdonar y superar, pero será tu decisión y requiere de un proceso para que sea de corazón.

Te recomendamos cerciorarte antes de juzgar, no creas en el primer chisme que te cuenten. Lo mejor sería que el infiel confesara su error a su novia (o).

No actúes con rabia, a pesar de todo mantén la calma para que no tengas que arrepentirte, tampoco corras a contarle al mundo lo que pasó, y menos si dentro de poco volverás con tu pareja.

El tiempo ayuda a reflexionar y a sanar heridas, así que tomarte un lapso en la relación para evaluar la situación es lo más acertado.
Ahora, si decides continuar, debes olvidar lo que pasó y mirar hacia el futuro.

Sí o no

Quienes aman de verdad y con pasión ven la infidelidad como algo imperdonable, por esa razón no dan segundas oportunidades. Otras personas ponen sus sentimientos por encima del engaño y continúan la relación, en este caso el perdón debe ser de corazón, para no hacer reproches constantemente.

DIEZ EXCUSAS QUE USAN LAS MUJERES PARA EVITAR UNA RELACION

Muchas mujeres recurren a excusas comunes para terminar una relación. Precisamente, aquí les presentamos una lista con las 10 excusas más comunes.




La amistad
Algunas mujeres recurren a la amistad para terminar una relación. “Es mejor que sigamos siendo solo amigos”, es una frase muy habitual en este sentido.


Hermanos
Cuando una mujer le dice a un hombre “te quiero como mi hermano”, de manera muy sutil le está cerrando todas las puertas para pensar en una relación.


La carrera profesional

Cuando una mujer no sabe qué decir para terminar una relación, suele apoyarse en su trabajo. “Quiero dedicarme a mi vida profesional”, es una frase muy útil en estas circunstancias.


Echarse la culpa
¿Cómo terminar una relación sin herir a tu pareja? Algunas mujeres piensan que la mejor forma de hacerlo es echándose la culpa. “No eres tú, yo soy la que tengo la culpa”, es una frase bastante común.


El novio
Algunas mujeres prefieren inventarse un novio para evadir la propuesta de algún pretendiente desafortunado.


Las complicaciones de la vida
Algunas mujeres argumentan que su vida ya es lo suficientemente complicada como para agregarle otra preocupación. “Ya tengo demasiadas complicaciones como para iniciar una relación”, es la frase que se oye en estos casos.


No de “esa” manera
En lugar de decir las cosas directamente, algunas mujeres prefieren evadir esta situación. En esos casos, es común oír la frase “no me atraes de 'esa' manera”.




Compañeros de trabajo
Algunas mujeres suelen argumentar que no salen con compañeros de trabajo para frenar drásticamente un flirteo indeseado.


La edad
Todos saben que para el amor no hay edades. Sin embargo, algunas mujeres recurren a la diferencia de edad como argumento para dejar a un hombre.


Las fobias
Si a una mujer no le gusta algo de ti, pero no quiere decírtelo, puede recurrir a la estrategia de las fobias. Indirectamente, ella se echa la culpa de los defectos de su pareja, para salir de esa situación incómoda lo más pronto posible.


FUENTE: Solista
Muchas mujeres recurren a excusas comunes para terminar una relación. Precisamente, aquí les presentamos una lista con las 10 excusas más comunes.




La amistad
Algunas mujeres recurren a la amistad para terminar una relación. “Es mejor que sigamos siendo solo amigos”, es una frase muy habitual en este sentido.


Hermanos
Cuando una mujer le dice a un hombre “te quiero como mi hermano”, de manera muy sutil le está cerrando todas las puertas para pensar en una relación.


La carrera profesional

Cuando una mujer no sabe qué decir para terminar una relación, suele apoyarse en su trabajo. “Quiero dedicarme a mi vida profesional”, es una frase muy útil en estas circunstancias.


Echarse la culpa
¿Cómo terminar una relación sin herir a tu pareja? Algunas mujeres piensan que la mejor forma de hacerlo es echándose la culpa. “No eres tú, yo soy la que tengo la culpa”, es una frase bastante común.


El novio
Algunas mujeres prefieren inventarse un novio para evadir la propuesta de algún pretendiente desafortunado.


Las complicaciones de la vida
Algunas mujeres argumentan que su vida ya es lo suficientemente complicada como para agregarle otra preocupación. “Ya tengo demasiadas complicaciones como para iniciar una relación”, es la frase que se oye en estos casos.


No de “esa” manera
En lugar de decir las cosas directamente, algunas mujeres prefieren evadir esta situación. En esos casos, es común oír la frase “no me atraes de 'esa' manera”.




Compañeros de trabajo
Algunas mujeres suelen argumentar que no salen con compañeros de trabajo para frenar drásticamente un flirteo indeseado.


La edad
Todos saben que para el amor no hay edades. Sin embargo, algunas mujeres recurren a la diferencia de edad como argumento para dejar a un hombre.


Las fobias
Si a una mujer no le gusta algo de ti, pero no quiere decírtelo, puede recurrir a la estrategia de las fobias. Indirectamente, ella se echa la culpa de los defectos de su pareja, para salir de esa situación incómoda lo más pronto posible.


FUENTE: Solista

Atrapado por los trucos del supermercado.


Al cliente, lo que pida.. y lo que no pida también.
La mayoría de las personas, sobre todo en las áreas urbanas, realizamos nuestras compras para el hogar en los grandes supermercados, donde siempre se ofrece una tentadora variedad de productos que nos incitan a comprar de más.
A esto se suman las estrategias que usan esas cadenas para presentar y promover la mercancía que venden, toda una ciencia tras bambalinas que busca ofrecerle al consumidor la mejor escenografía, y, con ello, una invitación a comprar, comprar y comprar.



Actualmente, en muchos supermercados la administración de espacios es un proceso asistido por computadora que permite monitorear qué se vende mejor y lo que necesita ser expuesto más o menos para llamar tu atención.

No es casual que, para comprar alimentos básicos como carnes y lácteos, tengas que recorrer, de ida y vuelta, pasillos donde se exhiben otros artículos de menor demanda, pero que se te podrían amolar.

En tu próxima visita al supermercado es bueno que estés consciente de las tácticas que usan los supermercados para que termines llevándote ese producto que ni siquiera buscabas.


El ofertón

En el supermercado frecuentemente encontrarás anuncios que promueven las ofertas del día, a veces con descuentos mínimos o incluso inexistentes.

También es muy probable que te topes con los stoppers, esos cartelones insertados entre los anaqueles que contienen la mercancía rebajada, con un precio que puede resultarte muy atractivo y ayudarte a olvidar que aún tienes suficiente en tu alacena.


Deseo a primera vista

El vendedor está familiarizado con el impulso de compra del consumidor. Por esta razón casi siempre la parte central de los anaqueles, más o menos a la altura de tus ojos, te va a ofrecer lo que el supermercado quiera venderte, sin importar lo que tengas previsto comprar.
Ahí, por ejemplo, para garantizar que notes su presencia, se colocan generalmente todos los productos de marca propia.


Muerde el anzuelo.

Los productos son los que el proveedor sabe muy bien que ya están posicionados en la mente del consumidor.
Una estrategia de ventas muy extendida consiste en colocar junto a ellos mercancía similar de buena calidad, pero a un precio inferior, con el fin de promoverla.


Te tenemos ubicado.

Otro de los puntos de venta más atractivos y solicitados por los proveedores son las cabeceras de los anaqueles que dan a los pasillos.
En ellas se colocan de manera vistosa los productos a vender, acompañados de enormes y coloridos letreros.
Esta exhibición masiva de una sola mercancía produce un mayor impacto visual, en comparación con la parte central del anaquel donde el artículo tiene que competir con otros.



Ahora ven aquí .

En cualquier supermercado existe lo que se conoce como puntos fríos que son aquellas zonas poco visitadas por el consumidor promedio, como pueden ser las áreas de mueblería, jardinería, regalos, mercería o deportes. Cercanos a éstas se colocan casi siempre los productos de alto consumo; así, mientras vas en su búsqueda, quedas expuesto al resto de la mercaderia que ofrece el supermercado, y quizá se te antoje algo.

Las tarimas ubicadas en el centro de los pasillos son otro punto importante para captar tu atención: por eso suelen contener artículos que al supermercado le interesa vender pronto.

La última y nos vamos.

Los sitios próximos a las cajas están pensados para que el consumidor haga compras de impulso.
Los proveedores codician estos puntos pues es muy probable que se te pegue un producto al último momento, mientras esperas en la fila.

Nacidos para comprar.

Para terminar, es igual de importante lo que sucede afuera del supermercado.
Aunque no estés consciente de ello, vives rodeado de anuncios publicitarios, sólo hace falta que mires a tu alrededor para que lo compruebes.

El bombardeo de la mercadotecnia afecta marcadamente, sin que te des cuenta siquiera, tus decisiones de compra.
El 60% de las adquisiciones en supermercados en América Latina son influidas por la publicidad, y esta contribuye a las decisiones de compra del 85% de las mujeres y el 50% de los hombres.

CINCO REGLAS DE ORO PARA COMPRAR MEJOR

Hay muchas estrategias que como consumidor puedes poner en práctica para hacer una compra inteligente.
Aunque probablemente ya conozcas algunas de ellas, te recordamos las más elementales:




Haz una lista: no vayas a la guerra sin fusil.
De esta manera te será más fácil no exceder tu presupuesto. Para que tu lista esté completa y no dudes de ella mientras realizas tus compras, asegúrate de revisar tu refrigerador y alacena antes de hacerla; así no comprarás nada que realmente no necesites.

No vayas al súper con hambre: barriga llena, bolsillo contento. Si recorres los pasillos de la tienda con hambre, probablemente salgas de ahí con todos esos antojitos que no estaban en tu lista.

Deja pasar las grandes oportunidades: respira profundo y cuenta hasta diez. Que no te tomen desprevenido con ofertas y promociones vanas. Antes de caer en la tentación, piénsalo dos veces.
Es muy probable que nunca uses ese objeto que de pronto te sientes motivado a adquirir.

Limita tu tiempo de compra: a veces menos es más.
Entre 30 y 45minutos son suficientes para que pongas en el carrito todo lo que buscabas; recuerda que cuanto más tiempo pases mirando los estantes, mayores son las probabilidades de que compres algo que en realidad no necesitas.

Limítate a comprar estrictamente lo que necesitas: no caigas en las trampas de la mercadotecnia.
Compra estrictamente lo que lleves en una lista, de ese modo no excederás el presupuesto.

¿Estás seguro de lo que quieres o simplemente te dejas arrastrar por lo que a otros les interesa venderte?



Al cliente, lo que pida.. y lo que no pida también.
La mayoría de las personas, sobre todo en las áreas urbanas, realizamos nuestras compras para el hogar en los grandes supermercados, donde siempre se ofrece una tentadora variedad de productos que nos incitan a comprar de más.
A esto se suman las estrategias que usan esas cadenas para presentar y promover la mercancía que venden, toda una ciencia tras bambalinas que busca ofrecerle al consumidor la mejor escenografía, y, con ello, una invitación a comprar, comprar y comprar.



Actualmente, en muchos supermercados la administración de espacios es un proceso asistido por computadora que permite monitorear qué se vende mejor y lo que necesita ser expuesto más o menos para llamar tu atención.

No es casual que, para comprar alimentos básicos como carnes y lácteos, tengas que recorrer, de ida y vuelta, pasillos donde se exhiben otros artículos de menor demanda, pero que se te podrían amolar.

En tu próxima visita al supermercado es bueno que estés consciente de las tácticas que usan los supermercados para que termines llevándote ese producto que ni siquiera buscabas.


El ofertón

En el supermercado frecuentemente encontrarás anuncios que promueven las ofertas del día, a veces con descuentos mínimos o incluso inexistentes.

También es muy probable que te topes con los stoppers, esos cartelones insertados entre los anaqueles que contienen la mercancía rebajada, con un precio que puede resultarte muy atractivo y ayudarte a olvidar que aún tienes suficiente en tu alacena.


Deseo a primera vista

El vendedor está familiarizado con el impulso de compra del consumidor. Por esta razón casi siempre la parte central de los anaqueles, más o menos a la altura de tus ojos, te va a ofrecer lo que el supermercado quiera venderte, sin importar lo que tengas previsto comprar.
Ahí, por ejemplo, para garantizar que notes su presencia, se colocan generalmente todos los productos de marca propia.


Muerde el anzuelo.

Los productos son los que el proveedor sabe muy bien que ya están posicionados en la mente del consumidor.
Una estrategia de ventas muy extendida consiste en colocar junto a ellos mercancía similar de buena calidad, pero a un precio inferior, con el fin de promoverla.


Te tenemos ubicado.

Otro de los puntos de venta más atractivos y solicitados por los proveedores son las cabeceras de los anaqueles que dan a los pasillos.
En ellas se colocan de manera vistosa los productos a vender, acompañados de enormes y coloridos letreros.
Esta exhibición masiva de una sola mercancía produce un mayor impacto visual, en comparación con la parte central del anaquel donde el artículo tiene que competir con otros.



Ahora ven aquí .

En cualquier supermercado existe lo que se conoce como puntos fríos que son aquellas zonas poco visitadas por el consumidor promedio, como pueden ser las áreas de mueblería, jardinería, regalos, mercería o deportes. Cercanos a éstas se colocan casi siempre los productos de alto consumo; así, mientras vas en su búsqueda, quedas expuesto al resto de la mercaderia que ofrece el supermercado, y quizá se te antoje algo.

Las tarimas ubicadas en el centro de los pasillos son otro punto importante para captar tu atención: por eso suelen contener artículos que al supermercado le interesa vender pronto.

La última y nos vamos.

Los sitios próximos a las cajas están pensados para que el consumidor haga compras de impulso.
Los proveedores codician estos puntos pues es muy probable que se te pegue un producto al último momento, mientras esperas en la fila.

Nacidos para comprar.

Para terminar, es igual de importante lo que sucede afuera del supermercado.
Aunque no estés consciente de ello, vives rodeado de anuncios publicitarios, sólo hace falta que mires a tu alrededor para que lo compruebes.

El bombardeo de la mercadotecnia afecta marcadamente, sin que te des cuenta siquiera, tus decisiones de compra.
El 60% de las adquisiciones en supermercados en América Latina son influidas por la publicidad, y esta contribuye a las decisiones de compra del 85% de las mujeres y el 50% de los hombres.

CINCO REGLAS DE ORO PARA COMPRAR MEJOR

Hay muchas estrategias que como consumidor puedes poner en práctica para hacer una compra inteligente.
Aunque probablemente ya conozcas algunas de ellas, te recordamos las más elementales:




Haz una lista: no vayas a la guerra sin fusil.
De esta manera te será más fácil no exceder tu presupuesto. Para que tu lista esté completa y no dudes de ella mientras realizas tus compras, asegúrate de revisar tu refrigerador y alacena antes de hacerla; así no comprarás nada que realmente no necesites.

No vayas al súper con hambre: barriga llena, bolsillo contento. Si recorres los pasillos de la tienda con hambre, probablemente salgas de ahí con todos esos antojitos que no estaban en tu lista.

Deja pasar las grandes oportunidades: respira profundo y cuenta hasta diez. Que no te tomen desprevenido con ofertas y promociones vanas. Antes de caer en la tentación, piénsalo dos veces.
Es muy probable que nunca uses ese objeto que de pronto te sientes motivado a adquirir.

Limita tu tiempo de compra: a veces menos es más.
Entre 30 y 45minutos son suficientes para que pongas en el carrito todo lo que buscabas; recuerda que cuanto más tiempo pases mirando los estantes, mayores son las probabilidades de que compres algo que en realidad no necesitas.

Limítate a comprar estrictamente lo que necesitas: no caigas en las trampas de la mercadotecnia.
Compra estrictamente lo que lleves en una lista, de ese modo no excederás el presupuesto.

¿Estás seguro de lo que quieres o simplemente te dejas arrastrar por lo que a otros les interesa venderte?


La Gente Histerica

Alrededor de 1860 laa histeria femenina era una condición diagnosticada en la medicina occidental hasta mediados del siglo XIX. En la era victoriana fue el diagnóstico habitual de un amplio abanico de síntomas, que incluían desfallecimientos, insomia, retención de fluidos, pesadez abdominal, espasmos musculares, respiración entrecortada, irritabilidad, pérdida de apetito y “tendencia a causar problemas".


Las pacientes diagnosticadas con histeria femenina debían recibir un tratamiento conocido como “masaje pélvico”—estimulación manual de los genitales de la mujer por el doctor hasta llegar al orgasmo, que en el contexto de la época se denominaba “paroxismo histérico” al considerar el deseo sexual reprimido de las mujeres una enfermedad.


Características de la histeria.


La nula tolerancia al abandono y el miedo a no-ser (la necesidad de ser tenida en cuenta junto al miedo al compromiso) conforman las características fundamentales de estas mujeres:

1. Dependencia emocional. Tienen una necesidad imperiosa de “colgarse de alguien”.
Para conseguirlo recurren a:

2. Un impulso irrefrenable de llamar la atención.
Si no lo consiguen, vendrán las tan temidas pataletas.
Dependiendo del entorno en que se muevan, llamarán la atención de determinada manera: pueden ser las más religiosas o puritanas, en un determinado medio, o hipersexuales y amorales en otro.
Lo que haga falta para conseguir la aceptación.

3. Su primer arma siempre es la complacencia.
Intentan dar todo lo que suponen que lo demás quieren.
Sólo si no lo consiguen complaciendo echarán mano del chantaje e incluso la violencia.
Con los hombres son seductoras y exhibicionistas, con las mujeres, sufridoras y teatrales.

4. Percepción interesada: sólo ven lo que quieren o les interesa ver.
No hacen introspección, odian mirarse a sí mismas.
Actúan para atraer la atención y retenerla.
Son actrices que hacen el papel que necesitan en cada momento, pero sólo son actrices, detrás del personaje no hay nada más.
Esto nos lleva a otra característica:

5.Paradojas contínuas. De un gran y salvaje apego pueden pasar al más despiadado odio en la ruptura.
De aparentar ser una mujer hipersexuada a ser frígida en la cama.
Pero no hay una elaboración consciente. Para ella el universo es tal y como lo percibe en un momento dado y en su estado de ánimo actual.
Lo que hoy es blanco, mañana es negro con la misma certeza.

6. Relación de pareja muy difícil, imposible de comprender por el compañero. Hay una necesidad enfermiza de ser amada, pero la supuesta necesidad de dotar de seguridad a la relación se ve continuamente sorprendida por una necesidad paradójica de poner a prueba continuamente esa relación.
Recelan continuamente de la sinceridad del sentimiento del otro e incluso necesitan demostrar su hipocresía.
Imploran y suplican depender del amor del compañero y a la vez verifican que a ese amor le falta alguna cualidad esencial.
Pasan del “no puedo vivir sin ti” al “tu amor no es bueno”.
Del amor más teatral al odio más vengativo.
Divorciarse de una mujer histérica puede llegar a ser terrible.
Muchas de las falsas denuncias de malos tratos y de los “raptos legales” de hijos proceden de mujeres así.

7. Toda histérica es inmadura. La madurez es el antídoto perfecto contra la histeria.
Los adultos no pueden dedicarse a fantasías y anhelos de adolescentes sin llegar a ser progresivamente inaceptables a medida que la edad avanza.

8. Sufren más que nadie y llevan este sufrimiento más como un orgullo que como un dolor. Una madre que no sufra con sus hijos no es buena madre.
No existe una mujer que no le haga sufrir su marido.

9. Suelen buscar un cierto tipo de hombre: maternales.
Están siempre a su disposición, siempre la comprenden.
Son fácilmente manipulables y se convierten en los voceadores de su dolor.

En resumen: cásese con una histérica y no se aburrirá jamás si es que sobrevive...
Alrededor de 1860 laa histeria femenina era una condición diagnosticada en la medicina occidental hasta mediados del siglo XIX. En la era victoriana fue el diagnóstico habitual de un amplio abanico de síntomas, que incluían desfallecimientos, insomia, retención de fluidos, pesadez abdominal, espasmos musculares, respiración entrecortada, irritabilidad, pérdida de apetito y “tendencia a causar problemas".


Las pacientes diagnosticadas con histeria femenina debían recibir un tratamiento conocido como “masaje pélvico”—estimulación manual de los genitales de la mujer por el doctor hasta llegar al orgasmo, que en el contexto de la época se denominaba “paroxismo histérico” al considerar el deseo sexual reprimido de las mujeres una enfermedad.


Características de la histeria.


La nula tolerancia al abandono y el miedo a no-ser (la necesidad de ser tenida en cuenta junto al miedo al compromiso) conforman las características fundamentales de estas mujeres:

1. Dependencia emocional. Tienen una necesidad imperiosa de “colgarse de alguien”.
Para conseguirlo recurren a:

2. Un impulso irrefrenable de llamar la atención.
Si no lo consiguen, vendrán las tan temidas pataletas.
Dependiendo del entorno en que se muevan, llamarán la atención de determinada manera: pueden ser las más religiosas o puritanas, en un determinado medio, o hipersexuales y amorales en otro.
Lo que haga falta para conseguir la aceptación.

3. Su primer arma siempre es la complacencia.
Intentan dar todo lo que suponen que lo demás quieren.
Sólo si no lo consiguen complaciendo echarán mano del chantaje e incluso la violencia.
Con los hombres son seductoras y exhibicionistas, con las mujeres, sufridoras y teatrales.

4. Percepción interesada: sólo ven lo que quieren o les interesa ver.
No hacen introspección, odian mirarse a sí mismas.
Actúan para atraer la atención y retenerla.
Son actrices que hacen el papel que necesitan en cada momento, pero sólo son actrices, detrás del personaje no hay nada más.
Esto nos lleva a otra característica:

5.Paradojas contínuas. De un gran y salvaje apego pueden pasar al más despiadado odio en la ruptura.
De aparentar ser una mujer hipersexuada a ser frígida en la cama.
Pero no hay una elaboración consciente. Para ella el universo es tal y como lo percibe en un momento dado y en su estado de ánimo actual.
Lo que hoy es blanco, mañana es negro con la misma certeza.

6. Relación de pareja muy difícil, imposible de comprender por el compañero. Hay una necesidad enfermiza de ser amada, pero la supuesta necesidad de dotar de seguridad a la relación se ve continuamente sorprendida por una necesidad paradójica de poner a prueba continuamente esa relación.
Recelan continuamente de la sinceridad del sentimiento del otro e incluso necesitan demostrar su hipocresía.
Imploran y suplican depender del amor del compañero y a la vez verifican que a ese amor le falta alguna cualidad esencial.
Pasan del “no puedo vivir sin ti” al “tu amor no es bueno”.
Del amor más teatral al odio más vengativo.
Divorciarse de una mujer histérica puede llegar a ser terrible.
Muchas de las falsas denuncias de malos tratos y de los “raptos legales” de hijos proceden de mujeres así.

7. Toda histérica es inmadura. La madurez es el antídoto perfecto contra la histeria.
Los adultos no pueden dedicarse a fantasías y anhelos de adolescentes sin llegar a ser progresivamente inaceptables a medida que la edad avanza.

8. Sufren más que nadie y llevan este sufrimiento más como un orgullo que como un dolor. Una madre que no sufra con sus hijos no es buena madre.
No existe una mujer que no le haga sufrir su marido.

9. Suelen buscar un cierto tipo de hombre: maternales.
Están siempre a su disposición, siempre la comprenden.
Son fácilmente manipulables y se convierten en los voceadores de su dolor.

En resumen: cásese con una histérica y no se aburrirá jamás si es que sobrevive...

Lo que te puede separar de tu pareja !

Cosas que te pueden separar de tu pareja !
No hablo del agua caliente.


1.No compartimos las tareas domésticas


Ésta es una de las quejas más comunes entre las chicas, aunque no exclusiva del género femenino.
Con que uno de los dos miembros de la pareja sienta que trabaja más que el otro en la casa de forma injustificada, está servido el conflicto.
Cuando estamos ciegos de amor hasta nos hace gracia la ropa sucia por el suelo, los cacharros acumulados o las lavadoras por tender, pero cuando de verdad se convive, las tareas domésticas pueden convertirse en un verdadera infierno para quien las sufre.

Solución. Aunque te parezca incómodo, éste es un tema que debes dejar claro desde el principio. Hay que hacer un reparto justo y equitativo de las tareas en función de los horarios y responsabilidades de cada uno fuera de casa.
No caigas nunca en el error de hacerlo tú porque no soportas verlo sucio ni tampoco exageres con las obligaciones de limpieza, ¡jamás antepongas la limpieza de la casa al sexo o al descanso! Si es él quien se queja de que haces poco en casa, esfuérzate, la clave de la convivencia es hacerle la vida fácil al otro.

2. Me aburro como una ostra


¿La rutina se ha instalado en tu vida?
¿Ya no te molestas en arreglarte para él?
¿No soportas estar siempre con su familia o metida en casa?
¿Te ha bajado la libido a los pies?
Antes de buscar soluciones debes plantearte si sigues enamorada de él o se trata solamente de exceso de confianza, costumbre y confianza.

Solución. Combatir la rutina supone un esfuerzo permanente por parte de ambos, ya que siempre va a estar presente.
La solución de emergencia es poner cierta distancia entre ambos para poder echaros de menos: tratar de no pasar las 24 horas del día juntos, pasar más tiempo con tus amigos, tener parcelas de independencia, buscarte ocupaciones que te saquen de casa y te hagan volver a verle con la distancia que antes te hacía querer estar siempre con él.

3. Su familia y su ambiente es diferente al mío.


Algunas veces son las circunstancias externas las que hacen tambalearse una relación. Las diferencias socioculturales o incluso las familias políticas pueden interponerse fuertemente entre dos personas por mucho que se quieran.
¿Te sientes de menos en su ambiente o con su familia, o al revés?
¿Le quieres pero te gustaría que fuese más culto, o al revés?
¿No te gustan demasiado las costumbres de su familia, o al revés?

Solución. Se trata de cuestiones muy delicadas que hay que resolver con comunicación y tacto.
Lo primero es no tratar nunca de aparentar o de ser quien no se es.
Aunque se puede mejorar, no debes tratar de cambiar a tu pareja para que sea como tú quieres, te encontrarás con alguien insatisfecho y al que no conoces.
Respecto a su familia, no intentes nunca separarle de ella, intentad ser flexibles y muy tolerantes para que el otro no se vea forzado a hacer cosas que no quiere o con las que no está de acuerdo.
Las carencias culturales tienen mejor solución si ambos tenéis voluntad y el tema se trata con tacto y respeto.


4. Tengo un trabajo mejor que el suyo.


Jamás te imaginaste que sería uno de esos hombres que se sienten amenazados porque su chica gana más que ellos o tiene un trabajo mejor, pero desde que te ascendieron intenta por todos los medios quitarte méritos o hacerte sentir por debajo de él.
Está distante, malhumorado e incluso le ha bajado la libido; o al contrario, necesita demostrar que es muy hombre en todo los sentidos.

Solución. Habla claramente con él de lo que piensas, pero ten todo el tacto posible porque le costará mucho reconocer que está celoso de tu éxito. Intenta razonar la situación con él pero no permitas que te quite méritos.
Si no cambia de idea e incluso se muestra machista en otros aspectos, piensa si quieres estar con alguien así.
Si la situación es al contrario, trata de racionalizar por qué te hace sentir mal que él tenga un trabajo mejor que el tuyo. En el fondo de este tipo de comportamientos subyace un problema de inseguridad o falta de autoestima.

5. Ha habido una infidelidad.


Éste es uno de los principales motivos de ruptura entre las parejas.
Nadie puede saber a priori si va a llegar a ser infiel o no, pero hay personas que son infieles por naturaleza.
El problema es la actitud que se adopte ante la infidelidad: mentiras, arrepentimiento, honestidad hacia uno mismo y hacia su pareja…
También es importante la forma en que uno se entera de una infidelidad: por su propia pareja o por terceros.

Solución. Todo depende de la actitud de la persona que ha engañado. Si lo ha contado, si está arrepentida y fue algo esporádico, podéis sentaros a hablar si te ves capaz de superarlo.
Pero requerirá un gran acto de madurez y racionalización de la situación por tu parte.
Si uno de los miembros de la pareja sabe que tiene tendencia ala infidelidad, debería ser sincero al respecto, aunque esto suele ser una utopía.

6. Están ahogados con el dinero.


El alquiler, las facturas, el coche, los niños, la hipoteca…
Algunas veces tener una vida en común supone una pesada carga económica.
Y si encima a alguno de los dos no le va bien en el trabajo, la preocupación se traspasa inevitablemente a la pareja.
Es difícil mantener el buen humor y mucho menos la pasión cuando uno no sabe si va a llegar a fin de mes.

Solución. Para empezar, hay que intentar relativizar los problemas y tratar de reducir gastos; algunas veces el problema viene porque vivimos por encima de nuestras posibilidades.
Si uno de los miembros de la pareja está especialmente preocupado por el trabajo o la situación económica, el otro debe convertirse en un apoyo, no en un elemento de presión.
Ayudará mucho tratar de mantener el sentido del humor en lugar de pasarse el día quejándose. Los reproches o culpabilidades están totalmente descartados.

7. Viven para el trabajo.

Algunas veces el trabajo acapara nuestra vida hasta el punto de dejar en un segundo plano a nuestra pareja.
Todos tenemos obligaciones y responsabilidades y es lícito tener ambiciones laborales.
Pero también hay que saber ponerse límites cuando el trabajo ocupa la mayor parte de nuestro tiempo.
A la pareja hay que cuidarla y atenderla, es duro sentir que un trabajo puede ser más importante que una persona.

Solución. Lo mejor es sentarse a hablar con calma y razonando las situaciones con argumentos reales. Si él o tú tenéis un trabajo con mucha responsabilidad y es difícil cumplir los horarios, hay que pactar pequeñas cosas para intentar que el tiempo que pasáis juntos sea sólo para vosotros.
En este caso hay que buscar calidad en lugar de cantidad.
Por otra parte, hay que descubrir si detrás de esa entrega desmedida al trabajo se esconde un problema de desamor, una evasión de la rutina o incluso una infidelidad.


8. Los celos no nos dejan vivir.


Convivir con una persona celosa puede llegar a convertirse en un infierno. Si al principio te encantaba que fuera posesivo y te halagaba que te quisiera sólo para él, en poco tiempo esta situación te resultará insoportable.
Lo más triste es que, además, la persona celosa sufre muchísimo por sus celos, que pueden llegar a convertirse en un problema psicológico.

Solución. Hay que sentarse a hablar.
La persona celosa tiene que tener claro que no tiene motivos para preocuparse.
Pero quien sufre el acoso no debe permitir que el otro limite sus libertades o acabe renunciando a sus amistades o aficiones.
Hay que trabajar la confianza de la persona que sufre los celos para que poco a poco adquiera seguridad, y esto puede pasar por la visita a un psicólogo o un experto en terapias de pareja.

9. Uno de los dos no quiere tener hijos.


La maternidad o la paternidad pueden suponer un grave cisma en una pareja. Ya no son sólo ellos los que retrasan el momento de ser padres; con su nueva posición social, son muchas las mujeres que posponen el asunto de los niños en favor de su carrera o su propia vida.
Pero que uno de los dos no quiera tener hijos puede suponer un obstáculo insalvable para el otro.

Solución. La solución a este conflicto no es fácil, ya que chocan directamente los intereses vitales de ambos.
La solución pasa por la comunicación sincera, ya que puede que uno de los dos no se sienta lo suficientemente enamorado del otro como para tener un hijo, le asuste la responsabilidad o considere que aún no le ha llegado el momento.
En esta cuestión no se debe jugar sucio, ya que lo ideal es que el hijo sea concebido con el consentimiento de ambos.
Si es un problema de tiempo, los avances de la medicina te lo ponen fácil; si es algo definitivo, hay que plantearse seriamente si se puede renunciar a ser padre o madre.

10. Hay un problema de egoísmo.


Mucha gente que es fantástica con sus amigos o su familia, son tremendamente egoístas con su pareja.
La causa puede estar en que no están acostumbrados a compartir sus cosas, su tiempo, su espacio o su vida con otra persona, o porque no se sienten lo suficientemente enamorados como para renunciar a su independencia. El egoísmo suele traducirse en tacañería emocional, en falta de atenciones y carencias de todo tipo.

Solución. Quien es egoísta debe saberlo para poder cambiar, si es que está dispuesto a hacerlo.
Convivir con una persona egoísta puede resultar muy difícil y requerirá de grandes dosis de paciencia por parte de quien la sufre.
Lo mejor es hacerle probar al egoísta su propia medicina en cosas que para él o ella sean importantes.
Al iniciar una convivencia es muy normal sufrir este tipo de problemas, por lo que ambos deben tener paciencia con el otro.

11. Uno de los dos toma drogas.


Una adicción a las drogas o al alcohol puede destruir el amor, la confianza y la complicidad que existe en una pareja.
El problema surge cuando ya no podéis hacer juntos las cosas que antes os encantaban, cuando quien sufre la adicción empieza a mentir y a mostrarse agresivo.
El mayor problema llega cuando el principal amor de quien está enganchado es su propia adicción.

Solución. Hacer que no ocurre nada es una mala táctica.
Pero se trata de un asunto delicado, ya que quien sufre una adicción no quiere reconocerla y trata de ocultarla por todos los medios.
Si es necesario, llegará incluso a apartarse de su familia, sus amigos y su pareja. En este caso hay que ser radical: plantear abiertamente el problema y abandonarle a menos que admita que tiene un problema y acceda a buscar ayuda profesional, en cuyo caso contará con todo el apoyo del otro.

12. No nos comunicamos.


De todos, tal vez éste sea el probelma más grave, porque impide la solución a todos los anteriores y puede ser el origen de una abismo insalvable en una pareja.
Generalmente son ellos los que tienen más problemas de comunicación, porque nosotras estamos acistumbradas a contárselo todo a nuestras amigas. Pero el verdadero reto no es hablar sobre lo que nos ha pasado durante el día, sino sobre lo que nos ocurre en pareja.
Decir lo que nos hiere, nos hace sufrir o nos molesta es duro porque suele dejarnos indefensos frente al otro, pero es absolutamente necesario para tener una relación de pareja adulta y duradera.

Solución. Hablar, hablar y hablar.
Es preferible comentar cualquier sensación o cosa que nos incomode, por pequeña que sea, a que acabe convirtiéndose en una bomba que explote en el momento menos esperado.
La comunicación en pareja debe basarse en el respeto, en la escucha y en la tolerancia.
No caben los reproches, las subidas de tono o los imperativos.
Cosas que te pueden separar de tu pareja !
No hablo del agua caliente.


1.No compartimos las tareas domésticas


Ésta es una de las quejas más comunes entre las chicas, aunque no exclusiva del género femenino.
Con que uno de los dos miembros de la pareja sienta que trabaja más que el otro en la casa de forma injustificada, está servido el conflicto.
Cuando estamos ciegos de amor hasta nos hace gracia la ropa sucia por el suelo, los cacharros acumulados o las lavadoras por tender, pero cuando de verdad se convive, las tareas domésticas pueden convertirse en un verdadera infierno para quien las sufre.

Solución. Aunque te parezca incómodo, éste es un tema que debes dejar claro desde el principio. Hay que hacer un reparto justo y equitativo de las tareas en función de los horarios y responsabilidades de cada uno fuera de casa.
No caigas nunca en el error de hacerlo tú porque no soportas verlo sucio ni tampoco exageres con las obligaciones de limpieza, ¡jamás antepongas la limpieza de la casa al sexo o al descanso! Si es él quien se queja de que haces poco en casa, esfuérzate, la clave de la convivencia es hacerle la vida fácil al otro.

2. Me aburro como una ostra


¿La rutina se ha instalado en tu vida?
¿Ya no te molestas en arreglarte para él?
¿No soportas estar siempre con su familia o metida en casa?
¿Te ha bajado la libido a los pies?
Antes de buscar soluciones debes plantearte si sigues enamorada de él o se trata solamente de exceso de confianza, costumbre y confianza.

Solución. Combatir la rutina supone un esfuerzo permanente por parte de ambos, ya que siempre va a estar presente.
La solución de emergencia es poner cierta distancia entre ambos para poder echaros de menos: tratar de no pasar las 24 horas del día juntos, pasar más tiempo con tus amigos, tener parcelas de independencia, buscarte ocupaciones que te saquen de casa y te hagan volver a verle con la distancia que antes te hacía querer estar siempre con él.

3. Su familia y su ambiente es diferente al mío.


Algunas veces son las circunstancias externas las que hacen tambalearse una relación. Las diferencias socioculturales o incluso las familias políticas pueden interponerse fuertemente entre dos personas por mucho que se quieran.
¿Te sientes de menos en su ambiente o con su familia, o al revés?
¿Le quieres pero te gustaría que fuese más culto, o al revés?
¿No te gustan demasiado las costumbres de su familia, o al revés?

Solución. Se trata de cuestiones muy delicadas que hay que resolver con comunicación y tacto.
Lo primero es no tratar nunca de aparentar o de ser quien no se es.
Aunque se puede mejorar, no debes tratar de cambiar a tu pareja para que sea como tú quieres, te encontrarás con alguien insatisfecho y al que no conoces.
Respecto a su familia, no intentes nunca separarle de ella, intentad ser flexibles y muy tolerantes para que el otro no se vea forzado a hacer cosas que no quiere o con las que no está de acuerdo.
Las carencias culturales tienen mejor solución si ambos tenéis voluntad y el tema se trata con tacto y respeto.


4. Tengo un trabajo mejor que el suyo.


Jamás te imaginaste que sería uno de esos hombres que se sienten amenazados porque su chica gana más que ellos o tiene un trabajo mejor, pero desde que te ascendieron intenta por todos los medios quitarte méritos o hacerte sentir por debajo de él.
Está distante, malhumorado e incluso le ha bajado la libido; o al contrario, necesita demostrar que es muy hombre en todo los sentidos.

Solución. Habla claramente con él de lo que piensas, pero ten todo el tacto posible porque le costará mucho reconocer que está celoso de tu éxito. Intenta razonar la situación con él pero no permitas que te quite méritos.
Si no cambia de idea e incluso se muestra machista en otros aspectos, piensa si quieres estar con alguien así.
Si la situación es al contrario, trata de racionalizar por qué te hace sentir mal que él tenga un trabajo mejor que el tuyo. En el fondo de este tipo de comportamientos subyace un problema de inseguridad o falta de autoestima.

5. Ha habido una infidelidad.


Éste es uno de los principales motivos de ruptura entre las parejas.
Nadie puede saber a priori si va a llegar a ser infiel o no, pero hay personas que son infieles por naturaleza.
El problema es la actitud que se adopte ante la infidelidad: mentiras, arrepentimiento, honestidad hacia uno mismo y hacia su pareja…
También es importante la forma en que uno se entera de una infidelidad: por su propia pareja o por terceros.

Solución. Todo depende de la actitud de la persona que ha engañado. Si lo ha contado, si está arrepentida y fue algo esporádico, podéis sentaros a hablar si te ves capaz de superarlo.
Pero requerirá un gran acto de madurez y racionalización de la situación por tu parte.
Si uno de los miembros de la pareja sabe que tiene tendencia ala infidelidad, debería ser sincero al respecto, aunque esto suele ser una utopía.

6. Están ahogados con el dinero.


El alquiler, las facturas, el coche, los niños, la hipoteca…
Algunas veces tener una vida en común supone una pesada carga económica.
Y si encima a alguno de los dos no le va bien en el trabajo, la preocupación se traspasa inevitablemente a la pareja.
Es difícil mantener el buen humor y mucho menos la pasión cuando uno no sabe si va a llegar a fin de mes.

Solución. Para empezar, hay que intentar relativizar los problemas y tratar de reducir gastos; algunas veces el problema viene porque vivimos por encima de nuestras posibilidades.
Si uno de los miembros de la pareja está especialmente preocupado por el trabajo o la situación económica, el otro debe convertirse en un apoyo, no en un elemento de presión.
Ayudará mucho tratar de mantener el sentido del humor en lugar de pasarse el día quejándose. Los reproches o culpabilidades están totalmente descartados.

7. Viven para el trabajo.

Algunas veces el trabajo acapara nuestra vida hasta el punto de dejar en un segundo plano a nuestra pareja.
Todos tenemos obligaciones y responsabilidades y es lícito tener ambiciones laborales.
Pero también hay que saber ponerse límites cuando el trabajo ocupa la mayor parte de nuestro tiempo.
A la pareja hay que cuidarla y atenderla, es duro sentir que un trabajo puede ser más importante que una persona.

Solución. Lo mejor es sentarse a hablar con calma y razonando las situaciones con argumentos reales. Si él o tú tenéis un trabajo con mucha responsabilidad y es difícil cumplir los horarios, hay que pactar pequeñas cosas para intentar que el tiempo que pasáis juntos sea sólo para vosotros.
En este caso hay que buscar calidad en lugar de cantidad.
Por otra parte, hay que descubrir si detrás de esa entrega desmedida al trabajo se esconde un problema de desamor, una evasión de la rutina o incluso una infidelidad.


8. Los celos no nos dejan vivir.


Convivir con una persona celosa puede llegar a convertirse en un infierno. Si al principio te encantaba que fuera posesivo y te halagaba que te quisiera sólo para él, en poco tiempo esta situación te resultará insoportable.
Lo más triste es que, además, la persona celosa sufre muchísimo por sus celos, que pueden llegar a convertirse en un problema psicológico.

Solución. Hay que sentarse a hablar.
La persona celosa tiene que tener claro que no tiene motivos para preocuparse.
Pero quien sufre el acoso no debe permitir que el otro limite sus libertades o acabe renunciando a sus amistades o aficiones.
Hay que trabajar la confianza de la persona que sufre los celos para que poco a poco adquiera seguridad, y esto puede pasar por la visita a un psicólogo o un experto en terapias de pareja.

9. Uno de los dos no quiere tener hijos.


La maternidad o la paternidad pueden suponer un grave cisma en una pareja. Ya no son sólo ellos los que retrasan el momento de ser padres; con su nueva posición social, son muchas las mujeres que posponen el asunto de los niños en favor de su carrera o su propia vida.
Pero que uno de los dos no quiera tener hijos puede suponer un obstáculo insalvable para el otro.

Solución. La solución a este conflicto no es fácil, ya que chocan directamente los intereses vitales de ambos.
La solución pasa por la comunicación sincera, ya que puede que uno de los dos no se sienta lo suficientemente enamorado del otro como para tener un hijo, le asuste la responsabilidad o considere que aún no le ha llegado el momento.
En esta cuestión no se debe jugar sucio, ya que lo ideal es que el hijo sea concebido con el consentimiento de ambos.
Si es un problema de tiempo, los avances de la medicina te lo ponen fácil; si es algo definitivo, hay que plantearse seriamente si se puede renunciar a ser padre o madre.

10. Hay un problema de egoísmo.


Mucha gente que es fantástica con sus amigos o su familia, son tremendamente egoístas con su pareja.
La causa puede estar en que no están acostumbrados a compartir sus cosas, su tiempo, su espacio o su vida con otra persona, o porque no se sienten lo suficientemente enamorados como para renunciar a su independencia. El egoísmo suele traducirse en tacañería emocional, en falta de atenciones y carencias de todo tipo.

Solución. Quien es egoísta debe saberlo para poder cambiar, si es que está dispuesto a hacerlo.
Convivir con una persona egoísta puede resultar muy difícil y requerirá de grandes dosis de paciencia por parte de quien la sufre.
Lo mejor es hacerle probar al egoísta su propia medicina en cosas que para él o ella sean importantes.
Al iniciar una convivencia es muy normal sufrir este tipo de problemas, por lo que ambos deben tener paciencia con el otro.

11. Uno de los dos toma drogas.


Una adicción a las drogas o al alcohol puede destruir el amor, la confianza y la complicidad que existe en una pareja.
El problema surge cuando ya no podéis hacer juntos las cosas que antes os encantaban, cuando quien sufre la adicción empieza a mentir y a mostrarse agresivo.
El mayor problema llega cuando el principal amor de quien está enganchado es su propia adicción.

Solución. Hacer que no ocurre nada es una mala táctica.
Pero se trata de un asunto delicado, ya que quien sufre una adicción no quiere reconocerla y trata de ocultarla por todos los medios.
Si es necesario, llegará incluso a apartarse de su familia, sus amigos y su pareja. En este caso hay que ser radical: plantear abiertamente el problema y abandonarle a menos que admita que tiene un problema y acceda a buscar ayuda profesional, en cuyo caso contará con todo el apoyo del otro.

12. No nos comunicamos.


De todos, tal vez éste sea el probelma más grave, porque impide la solución a todos los anteriores y puede ser el origen de una abismo insalvable en una pareja.
Generalmente son ellos los que tienen más problemas de comunicación, porque nosotras estamos acistumbradas a contárselo todo a nuestras amigas. Pero el verdadero reto no es hablar sobre lo que nos ha pasado durante el día, sino sobre lo que nos ocurre en pareja.
Decir lo que nos hiere, nos hace sufrir o nos molesta es duro porque suele dejarnos indefensos frente al otro, pero es absolutamente necesario para tener una relación de pareja adulta y duradera.

Solución. Hablar, hablar y hablar.
Es preferible comentar cualquier sensación o cosa que nos incomode, por pequeña que sea, a que acabe convirtiéndose en una bomba que explote en el momento menos esperado.
La comunicación en pareja debe basarse en el respeto, en la escucha y en la tolerancia.
No caben los reproches, las subidas de tono o los imperativos.

Del Amor al Odio.


La convivencia de una pareja es una dura prueba difícil de superar con éxito, más ahora que lo habitual es que dos personas se deciden a vivir juntos cuando ya han disfrutado de su experiencia solos.

Compartir la vida exige aceptar otra manera de vivir que puede ser eficaz, porque no necesariamente la forma de ser propia es la mejor.

La vida en común enriquece a la personalidad, que se puede nutrir de las características del otro, que no siempre es su alma gemela.

El peor error de los hombres es identificar a su mujer con su madre y tener las mismas expectativas; porque la casa es de los dos y la responsabilidad de su funcionamiento de ambos.

La convivencia revela el verdadero carácter de cada uno de los integrantes de una pareja, cómo son sus sentimientos, su capacidad de generosidad o egoísmo, su manera de convencer, su necesidad de dominio, su capacidad para enfrentar los problemas, su paciencia, su comprensión, su fortaleza, y si son independientes y maduros.

El amor distorsiona la percepción de tal manera, que muchos rasgos de carácter de la pareja son minimizados y hasta ignorados en un primer momento por el otro, para aparecer durante la convivencia, en las contingencias y divergencias de la vida diaria, que es cuando recien se puede ser capaz de darse cuenta de la verdadera naturaleza del otro.

Los hombres muy seductores y atractivos es probable que lo sigan siendo mientras vivan; representan un orgullo por haberlos conquistado, pero significan un calvario para la convivencia. Necesitan sentirse halagados y perseguidos por las mujeres, y seguramente no podrán evitar tener aventuras.

Con las mujeres muy atractivas y bellas ocurre lo mismo, suelen ser peligrosas, porque son habitualmente asediadas por muchos hombres. Su pareja se podrá sentir orgulloso de tenerla a su lado pero comenzará a sentirse celoso, inseguro e incómodo hasta de sus posibles pensamientos.

El problema más común es enamorarse de un ideal, no de una persona real, que seguramente tiene defectos, que comete errores y que no siempre tiene el comportamiento que se espera.

La gente no ve lo que no quiere ver, y está dispuesta a mantener la imagen idealizada de una pareja, construida desde la niñez en base a las figuras de los padres que tuvieron o que hubieran querido tener, que no tienen nada que ver con la realidad y que les servirán para elegir siempre el mismo tipo de pareja.

Pero el esfuerzo para hacer coincidir la persona real con el ideal, con el tiempo se diluye y es cuando se comienza a tomar conciencia de la persona real.

Es difícil admitir no haberse dado cuenta antes de quién es quién, de manera que se adjudica el fracaso de la pareja a la rutina de la convivencia y al desgaste, cuando en realidad fue que ambos no pudieron ver detrás del velo que los ocultaba antes, cuando estaban enceguecidos por el amor.

Sin embargo, no siempre, el hecho de haber idealizado a la pareja es una condición negativa, porque puede ocurrir en el mejor de los casos, que puedan superar sus expectativas si se comienzan a mirar desde una perspectiva más amplia, dejando de lado los condicionamientos de la niñez.

Las personas son insondables y complejas, y no se agotan en un solo rasgo de carácter. Son como los diamantes en bruto, hay que saber apreciarles su potencial porque muchas veces nos llegan a sorprender.

Pero de lo que si tenemos que estar seguros es que no podemos cambiar a nadie.

La convivencia de una pareja es una dura prueba difícil de superar con éxito, más ahora que lo habitual es que dos personas se deciden a vivir juntos cuando ya han disfrutado de su experiencia solos.

Compartir la vida exige aceptar otra manera de vivir que puede ser eficaz, porque no necesariamente la forma de ser propia es la mejor.

La vida en común enriquece a la personalidad, que se puede nutrir de las características del otro, que no siempre es su alma gemela.

El peor error de los hombres es identificar a su mujer con su madre y tener las mismas expectativas; porque la casa es de los dos y la responsabilidad de su funcionamiento de ambos.

La convivencia revela el verdadero carácter de cada uno de los integrantes de una pareja, cómo son sus sentimientos, su capacidad de generosidad o egoísmo, su manera de convencer, su necesidad de dominio, su capacidad para enfrentar los problemas, su paciencia, su comprensión, su fortaleza, y si son independientes y maduros.

El amor distorsiona la percepción de tal manera, que muchos rasgos de carácter de la pareja son minimizados y hasta ignorados en un primer momento por el otro, para aparecer durante la convivencia, en las contingencias y divergencias de la vida diaria, que es cuando recien se puede ser capaz de darse cuenta de la verdadera naturaleza del otro.

Los hombres muy seductores y atractivos es probable que lo sigan siendo mientras vivan; representan un orgullo por haberlos conquistado, pero significan un calvario para la convivencia. Necesitan sentirse halagados y perseguidos por las mujeres, y seguramente no podrán evitar tener aventuras.

Con las mujeres muy atractivas y bellas ocurre lo mismo, suelen ser peligrosas, porque son habitualmente asediadas por muchos hombres. Su pareja se podrá sentir orgulloso de tenerla a su lado pero comenzará a sentirse celoso, inseguro e incómodo hasta de sus posibles pensamientos.

El problema más común es enamorarse de un ideal, no de una persona real, que seguramente tiene defectos, que comete errores y que no siempre tiene el comportamiento que se espera.

La gente no ve lo que no quiere ver, y está dispuesta a mantener la imagen idealizada de una pareja, construida desde la niñez en base a las figuras de los padres que tuvieron o que hubieran querido tener, que no tienen nada que ver con la realidad y que les servirán para elegir siempre el mismo tipo de pareja.

Pero el esfuerzo para hacer coincidir la persona real con el ideal, con el tiempo se diluye y es cuando se comienza a tomar conciencia de la persona real.

Es difícil admitir no haberse dado cuenta antes de quién es quién, de manera que se adjudica el fracaso de la pareja a la rutina de la convivencia y al desgaste, cuando en realidad fue que ambos no pudieron ver detrás del velo que los ocultaba antes, cuando estaban enceguecidos por el amor.

Sin embargo, no siempre, el hecho de haber idealizado a la pareja es una condición negativa, porque puede ocurrir en el mejor de los casos, que puedan superar sus expectativas si se comienzan a mirar desde una perspectiva más amplia, dejando de lado los condicionamientos de la niñez.

Las personas son insondables y complejas, y no se agotan en un solo rasgo de carácter. Son como los diamantes en bruto, hay que saber apreciarles su potencial porque muchas veces nos llegan a sorprender.

Pero de lo que si tenemos que estar seguros es que no podemos cambiar a nadie.

Veinte Consejos Para Olvidar Un Amor.

Un gran amor está en todas nuestras cosas, en nuestra mente, y lo peor: vive en nuestro corazón. Es muy difícil olvidar un amor, pero podemos dejar de extrañar con el tiempo y lograr hacer cosas que pensábamos que ya no volveríamos a hacer.


Es bonito cuando se viven esos amores maravillosos, pero también muy tormentoso cuando llega la hora de recapitular y volver a comenzar nuestra vida. No podemos arrastrar un pasado toda la vida, hay que salir adelante por nosotras mismas o por nuestras familias.

Unas consejos te servirán más que a otros, pero seguro que estas cosas pueden ayudar a enderezar nuestra vida sin la persona que hemos amado hasta ahora.


20 CONSEJOS PARA OLVIDAR UN AMOR:

¿Cómo olvidarle?

1. Reconoce que ya no estás en su vida. Debes aceptar que lo vuestro ha terminado y que por el momento las cosas están así.
·
2. Recuerda todo lo malo que cohas vivido a su lado, no le idealices, míralo mo la persona que es se ha portado mal contigo.
·
3. Es más fácil recordar las cosas bonitas, pero tú graba en tu mente las mentiras que te ha dicho y lo verás con otros ojos.
·
4. Haz memoria de lo infiel que ha sido y de lo bajo que ha caído con sus engaños.
·
5. Recuerda lo mal que huele a veces (eso te dará más fuerzas).

6. Nunca se acuerda de tu cumpleaños, ni aniversarios, ¡es un desastre!
·
7. Te llama cuando quiere; y cuando dice que lo hará, no lo hace.
·
8. Él es un problema en tu vida y lo malo hay que sacarlo para que poder seguir adelante.
·
9. Haz una limpieza en tu vida, como cuando limpias los armarios que lo que sirve se queda pero lo demás lo regalas.
·
10. El corazón necesita estar libre y sano, para que puedas recibir cosas buenas que la vida te tiene preparada.
·
11. No veas como tiempo perdido vuestra relación, míralo como experiencias de la vida, no como algo para recordar.
·
12. Se lo mejor para ti y lo demás, sin importar que los demás no lo sean para ti.
·
13. No digas que tienes un problema que no puedes resolver, Dios sabe tu problema y le tienes a Él.

14. Llena tu vida de cosas que te beneficien, ve al gimnasio, al salón de belleza, y ponte guapa (te lo mereces).
·
15. Lee libros que jamás pensaste que leerías, usa las manos para crear cosas, tejer, pintar, etc.
·
16. Llama a tu amiga que habías dejado mucho tiempo, y queda con ella para tomar un café y recordar bellos momentos vuestros.
·
17. Llama a tu madre y di que pasarás por ella para ir a centro comercial y mirar vitrinas.
·
18. Jamás te quedes esperando una llamada (no llamará).
·
19. Llora si lo necesitas, sacúdete las lágrimas y vuelve a comenzar… Las lágrimas están para borrar el dolor.
·
20. Y no evites hablar de él, mientras más dejes fluir tus sentimientos más fácil será. Piensa que es como una película que pasa y pasa hasta alcanzar el final.

Debes intentar hacer algunos cambios en tu vida y verás que poco a poco tu vida cambiará.
Lo que antes creías que nunca pudiera suceder, ahora está sucediendo… y ahora estás más guapa, más preocupada de ti.

Y cuando él te vuelva a ver…

¿No te gustaría que te vea como una mujer bella, llena de cualidades?

¡Cuídate para que así sea!
Un gran amor está en todas nuestras cosas, en nuestra mente, y lo peor: vive en nuestro corazón. Es muy difícil olvidar un amor, pero podemos dejar de extrañar con el tiempo y lograr hacer cosas que pensábamos que ya no volveríamos a hacer.


Es bonito cuando se viven esos amores maravillosos, pero también muy tormentoso cuando llega la hora de recapitular y volver a comenzar nuestra vida. No podemos arrastrar un pasado toda la vida, hay que salir adelante por nosotras mismas o por nuestras familias.

Unas consejos te servirán más que a otros, pero seguro que estas cosas pueden ayudar a enderezar nuestra vida sin la persona que hemos amado hasta ahora.


20 CONSEJOS PARA OLVIDAR UN AMOR:

¿Cómo olvidarle?

1. Reconoce que ya no estás en su vida. Debes aceptar que lo vuestro ha terminado y que por el momento las cosas están así.
·
2. Recuerda todo lo malo que cohas vivido a su lado, no le idealices, míralo mo la persona que es se ha portado mal contigo.
·
3. Es más fácil recordar las cosas bonitas, pero tú graba en tu mente las mentiras que te ha dicho y lo verás con otros ojos.
·
4. Haz memoria de lo infiel que ha sido y de lo bajo que ha caído con sus engaños.
·
5. Recuerda lo mal que huele a veces (eso te dará más fuerzas).

6. Nunca se acuerda de tu cumpleaños, ni aniversarios, ¡es un desastre!
·
7. Te llama cuando quiere; y cuando dice que lo hará, no lo hace.
·
8. Él es un problema en tu vida y lo malo hay que sacarlo para que poder seguir adelante.
·
9. Haz una limpieza en tu vida, como cuando limpias los armarios que lo que sirve se queda pero lo demás lo regalas.
·
10. El corazón necesita estar libre y sano, para que puedas recibir cosas buenas que la vida te tiene preparada.
·
11. No veas como tiempo perdido vuestra relación, míralo como experiencias de la vida, no como algo para recordar.
·
12. Se lo mejor para ti y lo demás, sin importar que los demás no lo sean para ti.
·
13. No digas que tienes un problema que no puedes resolver, Dios sabe tu problema y le tienes a Él.

14. Llena tu vida de cosas que te beneficien, ve al gimnasio, al salón de belleza, y ponte guapa (te lo mereces).
·
15. Lee libros que jamás pensaste que leerías, usa las manos para crear cosas, tejer, pintar, etc.
·
16. Llama a tu amiga que habías dejado mucho tiempo, y queda con ella para tomar un café y recordar bellos momentos vuestros.
·
17. Llama a tu madre y di que pasarás por ella para ir a centro comercial y mirar vitrinas.
·
18. Jamás te quedes esperando una llamada (no llamará).
·
19. Llora si lo necesitas, sacúdete las lágrimas y vuelve a comenzar… Las lágrimas están para borrar el dolor.
·
20. Y no evites hablar de él, mientras más dejes fluir tus sentimientos más fácil será. Piensa que es como una película que pasa y pasa hasta alcanzar el final.

Debes intentar hacer algunos cambios en tu vida y verás que poco a poco tu vida cambiará.
Lo que antes creías que nunca pudiera suceder, ahora está sucediendo… y ahora estás más guapa, más preocupada de ti.

Y cuando él te vuelva a ver…

¿No te gustaría que te vea como una mujer bella, llena de cualidades?

¡Cuídate para que así sea!
 

SITIO OFICIAL DE LA SEÑORA JEN DE LACROIX Copyright © 2009 Community is Designed by Bie Converted To Community Galleria by Cool Tricks N Tips